GUÍA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

SEPTIEMBRE DE 2000

 

  1. INTRODUCCIÓN 

 Las parejas cristianas unidas por el sacramento del matrimonio están llamadas a seguir a Cristo por el camino del amor, de la felicidad y de la santidad. Los Equipos de Nuestra Señora, don del Espíritu Santo, se ofrecen a las parejas del mundo entero para ayudarles a desarrollar y a vivir su espiritualidad conyugal.

  1.  LOS INICIOS

 Los Equipos de Nuestra Señora (ENS), nacieron de forma muy sencilla. En 1938 un joven sacerdote de Paris, el Padre Henry Caffarel recibió la visita de una señora joven que quería hablarle de su vida espiritual. Poco después conoció a su esposo. Luego esta pareja le presentan otras tres parejas. Se inicia entonces, el proyecto de reunirse para reflexionar juntos sobre el matrimonio cristiano. El 25 de febrero de 1939, estas cuatro parejas se encuentran con el P. Caffarel y, de esta forma, nace el primer equipo del Movimiento.

 En el año 1947, una vez terminada la guerra, los grupos de matrimonios se ponen a la orden del día y se empiezan a multiplicar. El P. Caffarel teme, entonces, que "los matrimonios se sientan tentados a relajarse con la euforia de la paz lograda, con el encuentro de viejas amistades queridas... Había crisis... ¿Qué tocaba hacer para superarla? Traté de investigar la explicación de que la santidad jamás había dejado de florecer y reverdecer en las órdenes religiosas a través del tiempo, a pesar de las crisis externas e internas, y comprendí que uno de los factores esenciales de la solidez y de la vitalidad de estas órdenes era una regla. Por qué, me pregunté entonces, no proponer una regla a los cristianos casados deseosos de progresar espiritualmente?. No una regla de monjes, sino una regla para laicos casados" 

Vocación e itinerario de los Equipos - Henri Caffarel - Roma 1959 

 A partir de la inspiración y de la reflexión del P. Caffarel, con los primeros miembros de los "Grupos Caffarel" fue apareciendo, progresivamente, un método común al servicio de las parejas deseosas de vivir enraizadas más profundamente en Jesucristo.

 Se formaron nuevos grupos, su número creció y, poco a poco, se fue creando una organización. El P. Caffarel y los responsables, del movimiento elaboraron entonces, por medio de la oración, un documento fundador que se llama la "Carta de los Equipos de Nuestra Señora". Esta carta contiene lo esencial de la "Regla" del Movimiento. Fue promulgada el 8 de diciembre de 1947 en (la cripta) de la Iglesia de San Agustín en París.

  1.  RECONOCIMIENTO DE LOS ENS

 El Movimiento de los Equipos de Nuestra Señora recibe el primer reconocimiento oficial de la Iglesia en el año 1969 a través de una del Cardenal Feltin, Arzobispo de Paris (Ver anexo .1). En 1975 le es acordado el reconocimiento como Asociación Católica Internacional por el Consejo Pontificio para los laicos. Finalmente, en 1992 es reconocido como asociación dé fieles de derecho privado por medio de un decreto emanado del Consejo Pontificio para los Laicos (Ver anexo 2).

  1.  EL PADRE CAFFAREL

 El reconocimiento oficial de la Iglesia es en alguna medida la consagración de la obra importante del P. Caffarel y de las parejas que marcharon junto con él. Muere el 18 de septiembre de 1996 en Troussures - Francia, a la edad de 93 años.

 El Movimiento de los ENS le debe al P. Caffarel el hecho de haberle legado a las parejas el sentido profundo del sacramento del matrimonio, de haberles permitido descubrir el valor y la riqueza de las pequeñas comunidades cristianas y el valor de haberles señalado el camino de la contemplación en medio se sus vidas colmadas de actividades.

 "Es una de las grandes figuras regaladas por Dios a su Iglesia a lo largo de este siglo"

Cardenal Lustinger 27/9/96

  1.  LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS

 Los miembros de los Equipos de Nuestra Señora viven en el mundo de hoy. Hacen parte plenamente de él y pretenden ser "el fermento en la masa". Por este motivo, deben discernir continuamente los signos de los tiempos para descubrir las nuevas realidades y las necesidades de las parejas de hoy. También tienen necesidad de descubrir los factores de desesperanza, en un mundo que parece cada vez más hostil a la fe cristiana y donde los valores fundamentales del matrimonio y de la familia están amenazados.

 Los ENS aportan este signo de esperanza a las parejas en la Iglesia y en el mundo.

 "La salud de la persona y de la sociedad tanto humana como cristiana está estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar. Igualmente los cristianos, en unión de todos aquellos que aprecian esta comunidad, se regocijan sinceramente con las diversas ayudas que hoy día hacen crecer la estima de esta comunidad de amor entre los hombres".

Gaudium et Spes-17

  1.  LA CARTA FUNDACIONAL

 Los principios fundacionales de la Carta han sido elaborados con el fin de colaborar con la fidelidad a las aspiraciones originales del Movimiento y de hacer propuestas concretas a los equipos. Hoy día estamos en capacidad de juzgar directamente el efecto de tal decisión y de apreciar su carácter esencial para el crecimiento y el desarrollo del Movimiento.

 Con la publicación de la Carta aparece el nombre definitivo del Movimiento: "Equipos de Nuestra Señora"... Los grupos existentes fueron entonces invitados a adherirse y a entrar definitivamente en el Movimiento.

 La Carta escrita en el lenguaje de la época, continúa siendo el documento de referencia vital y la piedra angular del Movimiento. Con el transcurso de los años, se introdujeron muchas modificaciones al documento original, para llegar a la versión final publicada en mayo de 1972. Esta fecha marca el final de periodo durante el cual el P. Caffarel estuvo presente en el Movimiento.

La Carta se convirtió, así, en nuestro patrimonio común. Hoy, inspirados por el mismo ideal y utilizando los mismos métodos para alcanzarlo, miles de parejas a través del mundo, con diferentes lenguas y diversas culturas, descubren a través de su matrimonio la riqueza del profundo amor de Dios.

 Muchos años después de la publicación de la Carta, el P. Caffarel, hombre prudente, afirmaba: "Yo debo reconocer que en la creación de los equipos, hubo algo más que mi propia inspiración y la de las primeras parejas; hubo una inspiración del Espíritu".

 Otros documentos complementarios siguieron:

 "¿Qué es un Equipo de Nuestra Señora?" (1977) que define el ideal y los métodos del movimiento bajo una presentación moderna y desarrolla el concepto de equipo como comunidad.

 "El Segundo Aliento" (1988) que tiene como fin ayudar a los equipos a encontrar nuevos motivos de motivación y de orientación para vivir las inspiraciones de los ENS con la esperanza y la vitalidad de un segundo aliento. Este documento  también pretende profundizar en algunos aspectos del carisma de los ENS que no estaban expresados con la claridad necesaria. En particular, la abnegación inspirada por el amor, el sentido humano y cristiano de la sexualidad y la misión de los ENS en la Iglesia y en el mundo como Movimiento de parejas.

 Por la gracia y, bajo la inspiración del Espíritu Santo, la renovación del Movimiento continua. Apoyados en la oración y en la reflexión, los miembros del Equipo Responsable Internacional y los Responsables de la Super-Regiones, decidieron elaborar una guía completa sobre el Movimiento, basándose en las riquezas de los documentos anteriores.

 En su Carta apostólica "Tertio Milenio Adveniente", el Papa Juan Pablo II recuerda que en la historia de la Iglesia, lo viejo y lo nuevo están siempre estrechamente mezclados; lo nuevo crece sobre lo viejo y lo viejo encuentra en lo nuevo una expresión más renovada" (Cap. 18).

 Después de estas palabras del Papa, en el amanecer del tercer milenio de la era cristiana, fue concebido y redactado el documento: LA GUÍA DE LOS ENS.

  1.  LA RAZÓN DE SER DE LOS ENS

 La razón de ser de los ENS es ayudar a las parejas a descubrir las riquezas del sacramento del matrimonio y vivir la espiritualidad conyugal. A través de su ejemplo, estas parejas son un testimonio del matrimonio cristiano en la iglesia y en el mundo.

 Los ENS, Movimiento de espiritualidad conyugal de la iglesia católica están constituidos por parejas que creen en el ideal del matrimonio cristiano y que se proponen:

-    Permanecer fieles a las promesas del bautismo.

-    Poner a Jesucristo en el corazón de sus vidas.

-    Basar su vida conyugal y familiar en el Evangelio.

-   Conocer mejor la voluntad de Dios sobre el hombre y la mujer para cumplirla.

-    Dar testimonio del amor de Dios en nuestra vida.

-    Comunicarle al mundo el mensaje de Jesucristo.

-    Dar testimonio de los valores cristianos en su vida social y profesional.

-    Apoyar activamente a la iglesia, a los obispos y al clero.

-    Hacer de sus actividades una colaboración con Dios y al servicio de los demás.

-    Promover el matrimonio y la vida de familia en la sociedad.

Puesto que conocen la dificultad de vivir como cristianos y porque son conscientes de su debilidad e insuficiencia de sus esfuerzos, estas pareja cuentan con el apoyo de aquellos con quienes comparten su ideal y se comprometen a hacer equipo.

  1.  EL FIN DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 El fin de los ENS es ayudar a las parejas a vivir plenamente su sacramento del matrimonio.

 "Los ENS tienen como fin esencial ayudar a las parejas a buscar la Santidad, ni más ni menos" (Henri Caffarel).

  1.  ¿POR QUÉ EQUIPO?

-      Porque la palabra equipo  expresa claramente el espíritu y la unidad necesarias para alcanzar un ideal común.

-      Porque que hacen esfuerzos comunes y porque se ayudan mutuamente los unos a los otros en el progreso espiritual y humano.

  1. ¿POR QUÉ EQUIPO DE NUESTRA SEÑORA?

 El Movimiento ha sido puesto bajo el patrocino de Nuestra Señora, porque Maria conduce a Jesús, quien es el centro de la vida espiritual de los equipistas. Por la sumisión a la voluntad de Dios, María es un ejemplo perfecto para ellos de la docilidad al Espíritu Santo.

  1. EL ESPÍRITU DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

  1. «VEN Y SÍGUEME»

 Esta llamada, Jesús la dijere a cada bautizado, invitándolo a abrirse cada vez más a su amor y a ser su testigo. Esta llamada, Jesús la dirige también a la pareja cristiana. Los esposos son llamados a encontrar a Dios en el corazón de su amor, Así, el amor humano se convierte en imagen del amor divino.

  1.  EL CARISMA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Los ENS, Movimiento de espiritualidad conyugal, son considerados como un don de Dios a la iglesia y al mundo.

 Por el matrimonio cristiano, la vida de la pareja está marcada por el sacramento, signo profundo del compromiso recíproco de los esposos y signo de la gracia de Dios. El amor conyugal y el amor de Dios se complementan. En el centro de estos dos amores nace la espiritualidad conyugal.

 El deseo de conocer y de hacer la voluntad de Dios en todas las circunstancias comunes de la vida, la búsqueda de su presencia,  ayudan a desarrollar y a profundizar en la espiritualidad conyugal. El amor divino se expresa a través del amor humano cuando la vida diaria de los esposos, cada uno en relación con el otro, se encuentra plena de atención y cuidado, de fidelidad absoluta, de comprensión y respeto mutuo, de armonía de corazón y de espíritu. Cuando las actividades más simples están impregnadas de amor, el Señor está allí en el corazón de la pareja, la espiritualidad es entonces una realidad vivida.

 La pareja casada desea vivir esta espiritualidad día a día. Sin embargo, algunas veces puede resultar difícil vivir de acuerdo con estas exigencias del amor. Se cometen errores, se causan heridas, pero de todas maneras es necesario continuar y volverse siempre el uno hacia el otro. Es precisamente en esos momentos donde se encuentra a Jesús.

 "Existe una espiritualidad conyugal que orienta la vida de la pareja. Y los Equipos de Nuestra Señora ofrecen un medio para adquirirla".

Hacia la espiritualidad de la Familia. Padre Manuel Iceta

  1.  LA MÍSTICA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Empecemos por aclarar lo que significa la palabra "mística". La mística es el espíritu que da sentido a las propuestas concretas de vida, es la intuición que "abre" lo que está oculto al espíritu humano, la orientación que hace de la vida un intento de comunión con Dios.

 "En efecto, cuando dos o tres, se reúnen en mi nombre, yo estoy en medio de ellos"

(Mt. 18,20)

 Un equipo es más que una simple comunidad humana, se reúne en nombre de Cristo. Cuándo Jesús se apareció á los discípulos después de la resurrección sus palabras les permitieron comprender las escrituras y conocer su mensaje. De la misma forma Cristo está presente en nuestras reuniones. Reunidos en su nombre, su espíritu nutre nuestra fe y la engrandece.

 "Llevad las cargas, los unos de los otros" (GaL 6.2)

 Es realista y, al mismo tiempo motivador, pedir ayuda a los amigos; por esto, las parejas de un equipos se ayudan mutuamente tanto en el plano material como en el espiritual.

 Los miembros de un equipo tratan de satisfacer las cuatro exigencias del amor fraterno: dar, recibir, y lo que es más difícil, pedir, y saber rehusar.

 –LA AYUDA MUTUA CONYUGAL

 El matrimonio es una alianza que evoluciona desde los primeros instantes del "sí" hasta el último momento de regresar al Padre. Este camino de amor, de los esposos, se podrá vivir si hace de la ayuda mutua conyugal una realidad cotidiana. De esta forma, cada uno, en el matrimonio, crecerá gracias a la vida de equipo, enriqueciéndose con el contacto de los otros, sacando el mayor provecho de las diferencias y de los aspectos complementarios de su pareja.

 –LA AYUDA MUTUA EN EL CAMINO A LA SANTIDAD

 Las parejas que están en los ENS desean llegar a un sentimiento más profundo de unión con Dios y buscar la santidad en, y a través de su vida conyugal y familiar.

 Para vivir en mayor armonía con Dios y conocer Su voluntad, las parejas casadas tienen necesidad de ajustar sus vidas al Evangelio.

 Por la comprensión y puesta en práctica real de la palabra de Dios en su vida de pareja, y porque buscan juntos y en equipo realizar esta vida, los miembros de los ENS se ayudan mutuamente en el camino que lleva el reino anunciado por Jesús.

 –LA AYUDA MUTUA A TRAVÉS DE LA ORACIÓN

 "De la misma manera, en verdad en verdad os digo, que si dos de vosotros, sobre la tierra, unen sus voces para pedir lo que sea, esto les será concedido por mi Padre que está en los cielos" (Mt. 18,20)

 Confortados con esta promesa de la presencia de Cristo en medio de ellos, los miembros de los ENS oran juntos los unos con los otros y también los unos por los otros, con felicidad y confianza.

 Los ENS han escogido el "Magnificat" como plegaria común. Debe ser recitada diariamente en unión con todos los miembros del Movimiento como plegaria de intercesión por todas las parejas del mundo.

 –LA AYUDA MUTUA PARA PROFUNDIZAR EN LA FE

 Así como no puede haber vida cristiana sin fe viva, de la misma manera no puede haber vida y crecimiento sin reflexión, ni meditación. En la práctica, muchas parejas cristianas renuncian a los esfuerzos necesarios para estudiar y meditar, ya sea porque no llegan a comprender su importancia o, porque les falta tiempo de dirección o de entrenamiento. Como resultado, su fe permanece inmadura y débil y el conocimiento de la voluntad de Dios y de las enseñanzas de la Iglesia perduran superficiales e incompletas.

 En consecuencia, las parejas de un equipo tratan de profundizar sus conocimientos religiosos y buscan ese objetivo con la ayuda de los otros miembros del equipo y del Consiliario Espiritual.

 –LA AYUDA MUTUA ENTRE LAS GENERACIONES

 La necesidades y aspiraciones de las parejas son diferentes según sus edades y el tiempo de matrimonio. Las respuestas que dan los ENS deben tenerlo en cuenta.

 En los primeros años de matrimonio una pareja joven busca descubrir lo que implica el cambio reciente de sus consentimientos. Estos matrimonios jóvenes tienen necesidad de "nacer" en una comunidad que los sostenga... Los ENS, pueden aportar el calor, el soporte y la ayuda de una gran familia.

 Más tarde, la vida pone a prueba el ideal del amor. Confronta las exigencias de la familia, de la vida profesional, de la inseguridad del empleo y de las tensiones de una sociedad cada vez más materialista; las parejas tienen, entonces, necesidad de un espacio de cambio y de reflexión sobre los acontecimientos que los afectan... La comprensión y la experiencia del equipo permiten a la pareja compartir abiertamente y en confianza sus experiencias y descubrimientos.

 Muy pronto llegará el "otoño de la vida", ese tiempo cada vez más largo de reencuentro de los dos. Este tiempo juntos puede ser el tiempo de la renovación, del progreso de si mismo.   Puede ser también el tiempo de ciertas dificultades y etapas difíciles (jubilación, enfermedad, muerte del otro). Es el momento para profundizar en la vida cristiana de la pareja en equipo, lo que va a enriquecer estos últimos años compartidos juntos.

 En los Hechos de los Apóstoles está dicho por los primeros cristianos: "Que ellos no eran más que un solo corazón y una sola alma. Los paganos se sorprendían diciendo: Mirad como se aman" (Hch. 4.32)

 Los ENS están convencidos de que otras parejas serían llamadas hacia Jesús y hacia el sacramento del matrimonio, si vieran el ejemplo de las parejas cristianas que se aman y se ayudan mutuamente, en la búsqueda de Dios para el servicio de sus hermanos y hermanas.

En este espíritu las parejas que buscan dar un sentido auténtico a su vida conyugal, encontrarán en la fraternidad y en la ayuda de los equipistas un recurso importante de soporte y de aliento.

  1. LA PROPUESTA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Los ENS se proponen ayudar a las parejas casadas a vivir plenamente según el Evangelio con el soporte mutuo de los miembros de un equipo y la fuerza de la unión del Movimiento. Por este motivo.

  1.  UNA COMUNIDAD DE PAREJAS CRISTIANAS

Los Equipos proponen a cada pareja:

-    Una forma de vivir como pareja casada en el mundo de hoy.

-    Unos métodos para ayudar a vivir en pareja según las enseñanzas de Jesús.

-    Una comunidad de parejas con el mismo ideal

-    Una ayuda mutua fraternal, a la vez espiritual, humana y material.

-    Una ocasión para estudiar y reflexionar juntos que conduce a los equipistas a profundizar en su fe y le ayuda a formar su conciencia personal.

-    Una organización para promover la animación y la unidad del Movimiento a través del mundo.

-     Una comunidad de parejas cristianas unidas por el sacramento del matrimonio, asistidas por un Consiliario espiritual.

 

Un equipo de Nuestra Señora, es entonces una comunidad de parejas unidas por el sacramento del matrimonio. Ellas se reúnen "en nombre de Cristo" y .quieren a ayudar a sus miembros para responder mejor al llamado de Cristo.

  1.  EN COMUNIÓN CON LA IGLESIA CATÓLICA

 Jesús ha querido que una comunidad visible sea el espacio de acogida y de puesta en obra del amor que Él nos ha dado. Él reunió a sus discípulos en una comunidad en la que Él estaba presente; Él les envió su Espíritu y les confió su buena nueva para transmitirla al mundo. Esta comunidad es la Iglesia que es su cuerpo está puesta al servicio de la comunidad humana.

 Los ENS invitan a sus miembros a profundizar en equipo el amor de la Iglesia y a ayudarse mutuamente a volverse miembros activos del Pueblo de Dios en comunión con sus pastores.

 Con frecuencia son animados por el magisterio para defender el ideal del matrimonio cristiano.

 "Gracias por no habernos dejado solos para proclamar la belleza del amor,  la grandeza de la pareja unida y fecunda. Gracias a todos vosotros de parte de todos los pastores de la Iglesia. Vuestra tarea es importante porque vosotros sois, en gran parte, la credibilidad de la Iglesia".

(Cardenal Danneels. Cuadragésimo aniversario de la Carta Belga)

  1.   LOS EQUIPOS INSERTADOS EN EL MUNDO

 "El amor es paciente, el amor es bueno, no es envidioso, no se engríe, no es orgulloso, el amor no hace nada vergonzoso, no es egoísta y no se irrita."

(1 Cor. 13.4-5)

 Tal es el amor que buscamos vivir gracias a los métodos de los ENS.

 Debido a los cambios que se han producido en la sociedad, el matrimonio también ha sufrido cambios históricos. El número de matrimonios que fracasan es importante, ocasionando daños considerables a los esposos y a los hijos.

 En nuestros tiempos, se olvida que el matrimonio es fuente de realización humana. Las parejas tienen necesidad del testimonio de otras parejas casadas que han vivido su amor a través del tiempo y con la seguridad de un futuro razonablemente previsible. Desde la época de Jesús, esta ha sido la característica del matrimonio cristiano. Las parejas de los Equipos de Nuestra Señora pretenden ser los testigos de ese amor cristiano, con el fin de ser un signo de esperanza para sus hermanos.

  1. LOS MEDIOS DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Los ENS no imponen a sus miembros una espiritualidad determinada; ellos quieren solamente ayudarles a que se comprometan en pareja, a seguir el camino trazado por Cristo. Para esto, los equipos proponen lo siguiente:

-    Las Orientaciones de Vida

-    Los Puntos Concretos de Esfuerzo

-    Una Vida de Equipo

Las parejas viven estos medios teniendo en cuenta tres líneas directrices:

-   La gradualidad: el Señor nos toma ahí donde nos encontramos; se trata de que cada uno quiera progresar a partir de la situación particular donde se encuentra.

-   La personalización : el mismo ritmo no es posible para todos, por lo tanto el camino es tanto personal como propio de cada pareja.

-   El esfuerzo:  no hay conversión personal ni de pareja sin la decisión de convertir nuestros deseos de progreso en acciones concretas, precisas y determinadas.

  1. LAS ORIENTACIONES DE VIDA

 Creer en el amor de Dios es un asunto de toda la vida; para ayudar a las parejas, los ENS proponen las orientaciones de vida:

  1. Para ayudarse mutuamente a progresar en el amor de Dios:

- Reservando en su vida un lugar importante para la oración,

- Frecuentando regularmente la Palabra de Dios y esforzándose por vivir cada día mejor.

- Profundizando constantemente en los conocimientos de la fe, Acercándose frecuentemente a los Sacramentos, en particular a la Eucaristía.

- Esforzándose por profundizar el conocimiento y la práctica de la ascesis2 cristiana.

  1. Para ayudarse mutuamente a progresar en el amor al prójimo:

-  Viviendo una auténtica ayuda mutua conyugal - escuchar, dialogar, compartir - en todos los campos, especialmente en el campo espiritual,

-   Cuidando constantemente de la educación humana y cristiana de sus hijos,

-   Practicando generosamente la hospitalidad,

-   Dando  testimonio  concreto  del  amor  de  Cristo,  especialmente comprometiéndose con la Iglesia.

  1.  Las prioridades del movimiento propuestas en los Encuentros Internacionales:

 Con motivo de los Encuentros Internacionales, el Movimiento propone, como orientaciones complementarias, las "Prioridades del Movimiento" para los años por venir. Esas "prioridades", definidas a partir de la observación de la realidad y de las necesidades de las parejas, son la inclinación (orientan los esfuerzos) del conjunto de los equipistas en una dirección común compartida.

  1.  LOS PUNTOS CONCRETOS DE ESFUERZO

 Seguir una dirección de crecimiento espiritual y humano supone tomar un itinerario lógico y encontrar los medios para seguir fielmente en esa dirección.

 "La experiencia muestra que, sin ciertos puntos de aplicación precisos, las orientaciones de vida corren el gran riesgo de ser solo letra muerta". (¿Qué es un Equipo de Nuestra Señora?)

 Los Equipos de Nuestra Señora han llamado Puntos Concretos de Esfuerzo "esos puntos de aplicación precisa":

 Los Puntos Concretos de Esfuerzo son una característica esencial del Movimiento. No se trata de cosas que se deben hacer, sino de actitudes interiores que se deben despertar y asimilar, las cuales van a conducir a una nueva manera de vivir. Constituyen una disciplina que ayuda a las parejas de los Equipos a practicar el Evangelio en su vida cotidiana.

 El compromiso con estos puntos concretos de esfuerzo cambiará poco a poco a los esposos, desarrollando una vida espiritual conyugal que los acercará a Dios, a su cónyuge y a las demás personas.

 Bajo plena libertad uno "se obliga" a hacer esfuerzos sobre los puntos concretos.

 La decisión de "vivir" los puntos concretos de esfuerzo corresponde a una adhesión del corazón y se concretiza como un esfuerzo de la voluntad.

 El esfuerzo, a través de cada uno de los puntos concretos, tiende a llevar a las parejas a ser capaces de acoger al Espíritu Santo que se agita interiormente y las hace crecer.

 Los puntos concretos de esfuerzo exigen, de parte de cada uno de los esposos así como de la pareja, un compromiso a veces difícil de adquirir. No son algo que se impone y cada uno se compromete a practicarlos voluntariamente. Uno solo, se vería tentado a abandonar el esfuerzo; por este motivo, cada uno solicita la ayuda y el ánimo de su cónyuge y de su equipo.

 Los puntos concretos de esfuerzo son una invitación a:

-    Escuchar asiduamente la Palabra de Dios

-        Encontrarse diariamente con Dios en una meditación: la oración.

-    Rezar en pareja, marido y mujer cada día y si es posible en familia: la oración conyugal

-    Encontrar cada mes el tiempo para hacer un verdadero diálogo conyugal: "el deber de sentarse",

-    Fijarse esfuerzos personales: "la regla de vida"

-    Hacer cada año "un retiro"

  1. ESCUCHA DE LA PALABRA - "escuchar" asiduamente la Palabra de Dios

 Por que la palabra de Dios es vivificante y eficaz" (Hch. 4,12)

 Dios habla a los hombres porque los ama. Él quiere entablar con ellos, con cada uno de ellos, una relación de amor, una relación de persona a persona. Él habla para hacerse conocer de ellos, para revelarles su gran proyecto de amor: para comunicarles sus pensamientos, su voluntad sobre ellos; para proponerles su Alianza.

 Dios habla a través de las escrituras, de su creación, de sus intervenciones en la historia humana, de los profetas, y sobretodo de su hijo Jesús.

 La escucha asidua de la "Palabra" permite a los equipistas, no solamente conocer a Dios, sino principalmente arraigarse en el Evangelio. Ella hace que cada uno de los miembros de la pareja entre en contacto directo con la persona de Cristo. Este contacto personal es el pilar de toda vida espiritual puesto que "La ignorancia de las Escrituras es la ignorancia de Cristo" (Juan Pablo II).  

La Palabra creadora de Dios, es una fuente indispensable de motivación y de energía para nuestro crecimiento personal, nuestro crecimiento en pareja, y para la construcción de un mundo mejor.

 Es por esto que los Equipos de Nuestra Señora invitan a cada persona a frecuentar, diariamente, la palabra de Dios, consagrando un tiempo para leer un pasaje de la Biblia, en particular los Evangelios, y a meditarlos en silencio, con el fin de comprender mejor lo que Dios nos dice a través de las Escrituras.

  1.  LA ORACIÓN PERSONAL - encontrase diariamente con Dios en una meditación silenciosa.

 "Rezad con fidelidad, permaneced vigilantes por la oración siempre alerta y dando gracias a Dios (Col 4,2).

 Nosotros somos llamados a donar nuestro tiempo al Señor para un encuentro íntimo con El y vivir de su presencia.

 La oración cotidiana desarrolla en nosotros la capacidad de escucha y de diálogo con Dios.  Consiste en dedicar un tiempo para estar solos con Aquel que nos ama. Es un tiempo de escucha silencioso, de corazón a corazón con Dios, un tiempo de descubrimiento y de aceptación del proyecto de Dios en nosotros.

 No existen reglas rígidas para orar. Cada persona decide aquello que más le conviene (cuándo, dónde y cómo). Aquello que parece más importante para desarrollar esa profunda unión con Dios es la perseverancia y la regularidad.

 "Las palabras en la oración no son discursos sino leños que alimentan el fuego del amor"(Catecismo de la iglesia católica, 2717).

  1.  LA ORACIÓN CONYUGAL  Orar juntos, marido y mujer, cada día, y, si es posible, en familia.

"Yo en ellos y tú mi, para que sean perfectos en la unidad" (Jn. 17,23).

 Cristo está presente de una manera muy especial cuando los esposos rezan juntos. No solamente renuevan su "sí" a Dios, sino que logran esa unidad profunda que solo da la unión de los corazones y los espíritus en el sacramento del matrimonio.

 La oración conyugal se convierte en la expresión común de dos oraciones individuales y debe nacer naturalmente de una vida vivida en unión. Si los esposos tienen cada uno su propio estilo de oración, es muy importante que traten de desarrollar una forma común para descubrir y vivir una nueva dimensión de su vida conyugal. Su oración en común será más fácil, más auténtica y profunda cuando la escucha de la Palabra de Dios y la oración en silencio sean una práctica regular de los dos esposos.

 El Magnificat, la oración común de los Equipos de Nuestra Señora, puede ser el punto de partida de esa oración cotidiana.

 Cuando hay niños, es importante reservar algún momento a la oración en familia. El hogar es para los niños, su primer lugar de aprendizaje. Son los padres quienes tienen la obligación de transmitirles la fe y hacer que la casa sea un lugar donde ellos se sientan bien y dispuestos para la oración. Cuando los hijos crecen seguramente van a querer tener un tiempo más personal con Dios, pero de todas maneras algunos estarán dispuestos a compartir un momento de oración en familia, por ejemplo antes de las comidas.

  1.  EL "DEBER DE SENTARSE" encontrar cada mes el tiempo para hacer un verdadero diálogo conyugal.

 "Sed sumiso; los unos a los otros en el respeto a Cristo" (Ef 5, 21)

 El deber de sentarse nos ayuda a conocer poco a poco a nuestro cónyuge.

 Es un tiempo que pasan juntos, marido y mujer, bajo la mirada del Señor, para dialogar en la verdad y con serenidad. Este tiempo de expresión de los sentimientos y de los pensamientos entre los esposos les permite un mejor conocimiento y ayuda mutua. Les permite mirar al pasado, analizar la vida conyugal y familiar, hacer proyectos para el futuro y ver cuáles son los cambios que se requieren para lograr ese ideal que ellos han escogido.

 El deber de sentarse evita la rutina de la vida conyugal y mantiene jóvenes y vivos el amor y el matrimonio. Su valor es reconocido por todas las parejas que lo practican. Ellas reconocen en este encuentro la ocasión de amarse más.

 Se recomienda empezar el deber de sentarse con un momento de oración o de silencio para tomar conciencia de la presencia de Dios.  El silencio hace más profunda la atención del uno sobre el otro, acerca a Dios y crea una atmósfera natural y favorable.

  1.  LA REGLA DE VIDA - imponerse esfuerzos personales

 "Procuren hacer lo bueno delante de todos" (Rm 12,17)

 La regla de vida consiste, pues, en identificar aquellos puntos en los cuales cada uno de los integrantes de la pareja debe concentrar sus esfuerzos con el fin de seguir mejor en su camino de crecimiento y responder con alegría al llamado de amor que Dios le hace.

 El imponerse una regla de vida ayuda a cada persona a adherirse más personalmente y más concretamente al proyecto divino sobre él (ella) y sobre la pareja. Se trata de una o varias disposiciones prácticas que cada uno emprende en su caminar de crecimiento espiritual y humano.  No se trata de ninguna manera de pretender aumentar las restricciones; lo que se nos pide es hacer un esfuerzo gradual (poco a poco), con tenacidad, para mejorar en aquellos puntos débiles o  mejorar algunas de nuestras cualidades.

 A través de la reflexión sobre los aspectos de nuestra vida personal, conyugal, familiar;

y de nuestra vida cristiana, buscamos la verdad sobre nosotros mismos, con el fin de

reconocer aquello que ensombrece la voluntad de Dios.

Como se trata de un camino espiritual el avance no es lineal y por lo tanto, debemos volver a comenzar muchas veces. Esta regla debemos revisarla de tiempo en tiempo.

  1.  EL RETIRO ANUAL - hacer cada año un retiro.

 "Venid vosotros mismos a un lugar aparte, en el desierto, y descansad un poco"(Mc 6. 31)

 Tomarse cada año el tiempo suficiente para apartarse delante del Señor, si es posible en pareja, en un retiro que permita reflexionar sobre la vida ante la presencia de Dios.

 El retiro es un tiempo privilegiado para detenerse, escuchar y orar para tener un resurgimiento espiritual. También es un tiempo muy adecuado para entrar dentro de sí mismo y hacer un examen general de vida, sobretodo con respecto a su camino de crecimiento.

 Con frecuencia es una buena posibilidad de mejorar el conocimiento del pensamiento divino, que se percibe, de una manera a veces fragmentada o somera, con la lectura de la Palabra y durante el curso de la vida cotidiana.

 Las parejas de los Equipos son invitadas para que aprovechen el ambiente particular de los retiros con el fin de renovarse. Se les invita a retirarse de la vida y del trabajo para escuchar a Dios y discernir su plan sobre los esposos.

  1.  UNA VIDA DE EQUIPO

 El equipo no es un fin en sí mismo: es un medio al servicio de sus miembros que les permite:

-    vivir tiempos fuertes de oración en común y por separado;

-    ayudarse eficazmente a caminar hacia el Señor y a dar testimonio de Él.

En la vida de toda comunidad cristiana, es posible distinguir esquemáticamente tres aspectos:

-          Cristo: el equipo se vuelve hacia el Padre para acoger su amor;

-          En Cristo el equipo comparte ese amor: "no son sino un solo corazón y una sola alma";

-     Poseído por el Espíritu de Cristo, el equipo envía a sus miembros al Mundo para revelar ese amor.

 Ninguna pareja entra a los equipos por presión, ninguna permanece en ellos obligada. A quienes pertenecen al movimiento se les pide lealtad con las otras parejas, la práctica de la mística y la de la pedagogía del mismo, como también que permanezcan activos y sean fieles al Espíritu.

  1.  LA REUNIÓN DE EQUIPO

 La reunión de equipo es la cumbre de la vida de esta pequeña comunidad.

 La reunión es un momento privilegiado para compartir, en un ambiente de caridad y de amor fraterno. Un amor verdadero del uno por el otro es exigente y no puede resultar de una actitud pasiva. Ese compartir, de los unos con los otros, supone un clima de confianza mutua y de discreción por parte de cada uno de los miembros del equipo.

 El equipo se reúne cada mes en la casa de uno de los hogares. Es muy importante que todos los miembros del equipo estén presentes con el fin de favorecer la armonía y preservar la unidad del equipo.

 La reunión se desarrolla en cinco partes diferentes a cada una de las cuales se debe asignar un tiempo suficiente:

-      la comida

-      la oración en común

-          la participación sobre los puntos concretos de esfuerzo

-          la puesta en común

-     el intercambio sobre el tema de reflexión

El orden puede variar de acuerdo a las necesidades de cada equipo.

 ·         La Comida

 "Ellos partieron el pan en sus casas, alimentándose con alegría y sencillez de corazón" (Ac 2,46)

 La reunión comienza generalmente con la comida. Es importante que sea sencilla, cada pareja puede aportar un plato, de manera que todos participen y puedan ayudar a aquellos que no tienen ni el tiempo ni los medios.

 ·         La Puesta en común

 "Ante todo, amaos ardientemente los unos a los otros, puesto que el amor borra un gran número de pecados". (1 P. 4, 8)

 Este es un momento muy importante de la ayuda mutua. Es un momento durante el cual las parejas hablan sobre los acontecimientos más importantes después de la última reunión. Ponen en común sus preocupaciones de la vida cotidiana, sus compromisos apostólicos, sus alegrías, sus esperanzas y sus preocupaciones. No es otra cosa que la escucha atenta de cada persona, una tras otra, y que crea un afecto auténtico y estimulante de los unos con respecto a los otros. Corresponde al estado de vida de los miembros del equipo que se reúnen.

 ·         La Oración comunitaria

 "Jesús les contó una parábola para mostrarles que debían orar todos los días sin descorazonarse" (Lc 18,1).

 "La oración es el diálogo personal del individuo y de la comunidad con Dios".

(Agenda del Papa Juan Pablo JI para el tercer milenio)

 La oración es un elemento esencial de la vida de cada equipo. Es el centro y la cumbre de la reunión, y muchas veces puede tomar la forma de una Eucaristía una vez obtenida la autorización correspondiente, donde sea necesaria.

 La oración comienza con la lectura lenta y en voz alta de un texto de las Escrituras seguida de un tiempo de silencio para acoger interiormente y meditar la Palabra del Señor. En seguida, cada uno expresa su opinión sobre el texto bajo la forma de una oración compartida. Es Dios quien nos habla a través de la voz de nuestros hermanos. El silencio después de cada meditación también es una oración. Vivimos entonces la escucha de la Palabra en y por medio de la pequeña "eccíesiola" que forma el equipo.

 Los equipistas presentan luego sus intenciones con el fin de que todos puedan unirse, para dar gracias, para pedir luz, fuerza, perdón o intercesión.

 La oración termina con una oración litúrgica, un Padre Nuestro, el Magnificat, o un canto, etc.

 ·         La participación sobre los puntos concretos de esfuerzo

 "Con un corazón puro, amaos los unos a los otros, sin desfallecer" (1 P. 1,22)

 Este compartir es el momento fuerte de ayuda mutua espiritual. Esta mutua toma a cargo se puede hacer siguiendo las tres actitudes:

-    búsqueda asidua de la voluntad de Dios;

-    búsqueda de la verdad sobre nosotros mismos;

-      experiencia del encuentro y de la comunión (la participación).

Concretamente cada equipista es invitado a compartir su vivencia de los Puntos Concretos de Esfuerzo durante el mes transcurrido.

 Este compartir de los Puntos Concretos de Esfuerzo no es un examen de conciencia, ni una verificación de los éxitos o fracasos, sino un repaso de los esfuerzos que se necesitan para progresar en la vida espiritual.

 En un equipo, cada uno se encuentra en un estado diferente de su vida espiritual, y evoluciona a su propio ritmo. Es esencial aceptar esta diversidad con el fin de que todos puedan expresarse libremente y en confianza.  Las experiencias, los progresos o las dificultades pueden ayudar a los demás a seguir su camino en la fe.

 La participación sobre los Puntos Concretos de Esfuerzo sigue a la oración comunitaria para mantener el ambiente.

 ·         Intercambio sobre el tema de reflexión (estudio)

 Es muy importante para cada pareja cristiana que refuerce y profundice su conocimiento de la fe. Este es el objetivo del tema de reflexión.

 Los temas de reflexión requieren una actividad no solamente intelectual, sino también espiritual          - animada por el Espíritu Santo - en el estudio personal, en los diálogos en pareja antes de la reunión, en el intercambio con el equipo. Ellos permiten que durante la reunión se expresen diferentes tipos de reflexiones que deben ayudar a profundizar en la fe y a repercutir en la vida de cada uno. Estos intercambios son una ocasión para que los equipistas se desarrollen y formen su conciencia personal.

La reunión puede terminar con el rezo del Magnificat, que es la oración adoptada por el Movimiento y que los equipista se comprometen a rezar todos los días en comunión con los miembros de los Equipos de todo el mundo.

  1.  LA VIDA DE EQUIPO POR FUERA DE LA REUNIÓN MENSUAL.

 La vida del equipo no se limita a la reunión mensual. La oración, en unión con los otros miembros del equipo y por sus intenciones, el diálogo, el compartir y la ayuda mutua (espiritual y material) deben continuar a lo largo del mes, por iniciativa de cada equipo.

El responsable debe velar porque esto se cumpla.

 Es importante que los niños de las parejas del equipo se beneficien de la amistad profunda que caracteriza a un equipo de Nuestro Señora y que, además de la reunión mensual, se sientan vinculados al equipo como a una gran familia.

  1.  LA REUNIÓN BALANCE

 La última reunión del año que hace el equipo es una reunión balance. Esta ofrece al equipo la oportunidad de reflexionar con franqueza y dentro el espíritu cristiano, sobre el estado en que se encuentra, sobre su trayectoria, sobre el progreso en el transcurso del año que pasó y sobre la preparación para el año que viene.

 No podemos olvidar que lo esencial es buscar la voluntad de Dios sobre la pareja y a través del equipo y discernir sobre su llamado a vivir más auténticamente el amor de ágape que es el alma de toda comunidad cristiana.

  1.  EL COMPROMISO

 De tiempo en tiempo, los equipistas son invitados a renovar su compromiso de observar fielmente el espíritu y los métodos del movimiento. Esto se hace en una ceremonia simple que puede tener lugar durante el curso de una reunión del equipo u durante uno de los eventos del sector o de la región.

  1. LA ORGANIZACIÓN DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

  1. EL ESPÍRITU DE LA ORGANIZACIÓN

 Un equipo de Nuestra Señora no puede vivir en el aislamiento. Los ENS constituyen un movimiento conformado en una organización destinada a coordinar, animar, enlazar, apoyar, servir a los equipos y a mantener la unidad.

 Un equipo de base funciona ante todo gracias al compromiso de sus miembros, y en segundo lugar porque es ayudado y alimentado por el Movimiento con el cual vive en comunión.

 La unidad se forma y se mantiene por el deseo de progresar todos juntos, en la fidelidad al espíritu y a los métodos de los Equipos de Nuestra Señora.

 Los miembros pertenecen no solamente a su equipo sino también al Movimiento y esto se expresa y se concreta por medio de:

-      la oración del "Magnificat" cada día, en unión con los otros miembros de los equipos en todo el mundo

-      la lectura de las "Cartas de los Equipos de Nuestra Señora" publicadas en los diferentes niveles del movimiento

-     la participación en las manifestaciones y celebraciones organizadas en los diferentes niveles:  sectores,  regiones.  super-regiones o en el nivel internacional.

-      la "acogida y hospitalidad" a otros miembros de los Equipos de Nuestra Señora cuando se presente la oportunidad.

-      la "aceptación de una responsabilidad" o la participación en la organización y animación del Movimiento.

-          La contribución a la vida material del Movimiento.

 Es importante que los miembros del Movimiento hagan una contribución anual, según los medios de que dispongan, con el fin de ayudar a desarrollar su misión a favor de las parejas. Es difíil evaluar la cantidad que se debe aportar, sin embargo, se sugiere aportar cada año el ingreso equivalente a un día de trabajo.  La falta de medios financieros no deberá ser nunca un freno para la participación de alguien  en las actividades del Movimiento.

"Ellos venden sus propiedades y sus bienes y comparten las utilidades entre todos según las necesidades de cada uno" (Hch. 2: 4-45)

  1. EL EQUIPO

 Un equipo está constituido por cinco a siete parejas asistidas por un Sacerdote Consiliario Espiritual.

 Los miembros de los ENS son cristianos unidos por el Sacramento del Matrimonio y casados válidamente ante los ojos de la Iglesia quienes:

-          Expresan su voluntad de pertenecer al Movimiento.

-          Aceptan tomar parte en la vida comunitaria del equipo y del Movimiento.