GUÍA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

SEPTIEMBRE DE 2000

 

  1. INTRODUCCIÓN 

 Las parejas cristianas unidas por el sacramento del matrimonio están llamadas a seguir a Cristo por el camino del amor, de la felicidad y de la santidad. Los Equipos de Nuestra Señora, don del Espíritu Santo, se ofrecen a las parejas del mundo entero para ayudarles a desarrollar y a vivir su espiritualidad conyugal.

  1.  LOS INICIOS

 Los Equipos de Nuestra Señora (ENS), nacieron de forma muy sencilla. En 1938 un joven sacerdote de Paris, el Padre Henry Caffarel recibió la visita de una señora joven que quería hablarle de su vida espiritual. Poco después conoció a su esposo. Luego esta pareja le presentan otras tres parejas. Se inicia entonces, el proyecto de reunirse para reflexionar juntos sobre el matrimonio cristiano. El 25 de febrero de 1939, estas cuatro parejas se encuentran con el P. Caffarel y, de esta forma, nace el primer equipo del Movimiento.

 En el año 1947, una vez terminada la guerra, los grupos de matrimonios se ponen a la orden del día y se empiezan a multiplicar. El P. Caffarel teme, entonces, que "los matrimonios se sientan tentados a relajarse con la euforia de la paz lograda, con el encuentro de viejas amistades queridas... Había crisis... ¿Qué tocaba hacer para superarla? Traté de investigar la explicación de que la santidad jamás había dejado de florecer y reverdecer en las órdenes religiosas a través del tiempo, a pesar de las crisis externas e internas, y comprendí que uno de los factores esenciales de la solidez y de la vitalidad de estas órdenes era una regla. Por qué, me pregunté entonces, no proponer una regla a los cristianos casados deseosos de progresar espiritualmente?. No una regla de monjes, sino una regla para laicos casados" 

Vocación e itinerario de los Equipos - Henri Caffarel - Roma 1959 

 A partir de la inspiración y de la reflexión del P. Caffarel, con los primeros miembros de los "Grupos Caffarel" fue apareciendo, progresivamente, un método común al servicio de las parejas deseosas de vivir enraizadas más profundamente en Jesucristo.

 Se formaron nuevos grupos, su número creció y, poco a poco, se fue creando una organización. El P. Caffarel y los responsables, del movimiento elaboraron entonces, por medio de la oración, un documento fundador que se llama la "Carta de los Equipos de Nuestra Señora". Esta carta contiene lo esencial de la "Regla" del Movimiento. Fue promulgada el 8 de diciembre de 1947 en (la cripta) de la Iglesia de San Agustín en París.

  1.  RECONOCIMIENTO DE LOS ENS

 El Movimiento de los Equipos de Nuestra Señora recibe el primer reconocimiento oficial de la Iglesia en el año 1969 a través de una del Cardenal Feltin, Arzobispo de Paris (Ver anexo .1). En 1975 le es acordado el reconocimiento como Asociación Católica Internacional por el Consejo Pontificio para los laicos. Finalmente, en 1992 es reconocido como asociación dé fieles de derecho privado por medio de un decreto emanado del Consejo Pontificio para los Laicos (Ver anexo 2).

  1.  EL PADRE CAFFAREL

 El reconocimiento oficial de la Iglesia es en alguna medida la consagración de la obra importante del P. Caffarel y de las parejas que marcharon junto con él. Muere el 18 de septiembre de 1996 en Troussures - Francia, a la edad de 93 años.

 El Movimiento de los ENS le debe al P. Caffarel el hecho de haberle legado a las parejas el sentido profundo del sacramento del matrimonio, de haberles permitido descubrir el valor y la riqueza de las pequeñas comunidades cristianas y el valor de haberles señalado el camino de la contemplación en medio se sus vidas colmadas de actividades.

 "Es una de las grandes figuras regaladas por Dios a su Iglesia a lo largo de este siglo"

Cardenal Lustinger 27/9/96

  1.  LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS

 Los miembros de los Equipos de Nuestra Señora viven en el mundo de hoy. Hacen parte plenamente de él y pretenden ser "el fermento en la masa". Por este motivo, deben discernir continuamente los signos de los tiempos para descubrir las nuevas realidades y las necesidades de las parejas de hoy. También tienen necesidad de descubrir los factores de desesperanza, en un mundo que parece cada vez más hostil a la fe cristiana y donde los valores fundamentales del matrimonio y de la familia están amenazados.

 Los ENS aportan este signo de esperanza a las parejas en la Iglesia y en el mundo.

 "La salud de la persona y de la sociedad tanto humana como cristiana está estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar. Igualmente los cristianos, en unión de todos aquellos que aprecian esta comunidad, se regocijan sinceramente con las diversas ayudas que hoy día hacen crecer la estima de esta comunidad de amor entre los hombres".

Gaudium et Spes-17

  1.  LA CARTA FUNDACIONAL

 Los principios fundacionales de la Carta han sido elaborados con el fin de colaborar con la fidelidad a las aspiraciones originales del Movimiento y de hacer propuestas concretas a los equipos. Hoy día estamos en capacidad de juzgar directamente el efecto de tal decisión y de apreciar su carácter esencial para el crecimiento y el desarrollo del Movimiento.

 Con la publicación de la Carta aparece el nombre definitivo del Movimiento: "Equipos de Nuestra Señora"... Los grupos existentes fueron entonces invitados a adherirse y a entrar definitivamente en el Movimiento.

 La Carta escrita en el lenguaje de la época, continúa siendo el documento de referencia vital y la piedra angular del Movimiento. Con el transcurso de los años, se introdujeron muchas modificaciones al documento original, para llegar a la versión final publicada en mayo de 1972. Esta fecha marca el final de periodo durante el cual el P. Caffarel estuvo presente en el Movimiento.

La Carta se convirtió, así, en nuestro patrimonio común. Hoy, inspirados por el mismo ideal y utilizando los mismos métodos para alcanzarlo, miles de parejas a través del mundo, con diferentes lenguas y diversas culturas, descubren a través de su matrimonio la riqueza del profundo amor de Dios.

 Muchos años después de la publicación de la Carta, el P. Caffarel, hombre prudente, afirmaba: "Yo debo reconocer que en la creación de los equipos, hubo algo más que mi propia inspiración y la de las primeras parejas; hubo una inspiración del Espíritu".

 Otros documentos complementarios siguieron:

 "¿Qué es un Equipo de Nuestra Señora?" (1977) que define el ideal y los métodos del movimiento bajo una presentación moderna y desarrolla el concepto de equipo como comunidad.

 "El Segundo Aliento" (1988) que tiene como fin ayudar a los equipos a encontrar nuevos motivos de motivación y de orientación para vivir las inspiraciones de los ENS con la esperanza y la vitalidad de un segundo aliento. Este documento  también pretende profundizar en algunos aspectos del carisma de los ENS que no estaban expresados con la claridad necesaria. En particular, la abnegación inspirada por el amor, el sentido humano y cristiano de la sexualidad y la misión de los ENS en la Iglesia y en el mundo como Movimiento de parejas.

 Por la gracia y, bajo la inspiración del Espíritu Santo, la renovación del Movimiento continua. Apoyados en la oración y en la reflexión, los miembros del Equipo Responsable Internacional y los Responsables de la Super-Regiones, decidieron elaborar una guía completa sobre el Movimiento, basándose en las riquezas de los documentos anteriores.

 En su Carta apostólica "Tertio Milenio Adveniente", el Papa Juan Pablo II recuerda que en la historia de la Iglesia, lo viejo y lo nuevo están siempre estrechamente mezclados; lo nuevo crece sobre lo viejo y lo viejo encuentra en lo nuevo una expresión más renovada" (Cap. 18).

 Después de estas palabras del Papa, en el amanecer del tercer milenio de la era cristiana, fue concebido y redactado el documento: LA GUÍA DE LOS ENS.

  1.  LA RAZÓN DE SER DE LOS ENS

 La razón de ser de los ENS es ayudar a las parejas a descubrir las riquezas del sacramento del matrimonio y vivir la espiritualidad conyugal. A través de su ejemplo, estas parejas son un testimonio del matrimonio cristiano en la iglesia y en el mundo.

 Los ENS, Movimiento de espiritualidad conyugal de la iglesia católica están constituidos por parejas que creen en el ideal del matrimonio cristiano y que se proponen:

-    Permanecer fieles a las promesas del bautismo.

-    Poner a Jesucristo en el corazón de sus vidas.

-    Basar su vida conyugal y familiar en el Evangelio.

-   Conocer mejor la voluntad de Dios sobre el hombre y la mujer para cumplirla.

-    Dar testimonio del amor de Dios en nuestra vida.

-    Comunicarle al mundo el mensaje de Jesucristo.

-    Dar testimonio de los valores cristianos en su vida social y profesional.

-    Apoyar activamente a la iglesia, a los obispos y al clero.

-    Hacer de sus actividades una colaboración con Dios y al servicio de los demás.

-    Promover el matrimonio y la vida de familia en la sociedad.

Puesto que conocen la dificultad de vivir como cristianos y porque son conscientes de su debilidad e insuficiencia de sus esfuerzos, estas pareja cuentan con el apoyo de aquellos con quienes comparten su ideal y se comprometen a hacer equipo.

  1.  EL FIN DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 El fin de los ENS es ayudar a las parejas a vivir plenamente su sacramento del matrimonio.

 "Los ENS tienen como fin esencial ayudar a las parejas a buscar la Santidad, ni más ni menos" (Henri Caffarel).

  1.  ¿POR QUÉ EQUIPO?

-      Porque la palabra equipo  expresa claramente el espíritu y la unidad necesarias para alcanzar un ideal común.

-      Porque que hacen esfuerzos comunes y porque se ayudan mutuamente los unos a los otros en el progreso espiritual y humano.

  1. ¿POR QUÉ EQUIPO DE NUESTRA SEÑORA?

 El Movimiento ha sido puesto bajo el patrocino de Nuestra Señora, porque Maria conduce a Jesús, quien es el centro de la vida espiritual de los equipistas. Por la sumisión a la voluntad de Dios, María es un ejemplo perfecto para ellos de la docilidad al Espíritu Santo.

  1. EL ESPÍRITU DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

  1. «VEN Y SÍGUEME»

 Esta llamada, Jesús la dijere a cada bautizado, invitándolo a abrirse cada vez más a su amor y a ser su testigo. Esta llamada, Jesús la dirige también a la pareja cristiana. Los esposos son llamados a encontrar a Dios en el corazón de su amor, Así, el amor humano se convierte en imagen del amor divino.

  1.  EL CARISMA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Los ENS, Movimiento de espiritualidad conyugal, son considerados como un don de Dios a la iglesia y al mundo.

 Por el matrimonio cristiano, la vida de la pareja está marcada por el sacramento, signo profundo del compromiso recíproco de los esposos y signo de la gracia de Dios. El amor conyugal y el amor de Dios se complementan. En el centro de estos dos amores nace la espiritualidad conyugal.

 El deseo de conocer y de hacer la voluntad de Dios en todas las circunstancias comunes de la vida, la búsqueda de su presencia,  ayudan a desarrollar y a profundizar en la espiritualidad conyugal. El amor divino se expresa a través del amor humano cuando la vida diaria de los esposos, cada uno en relación con el otro, se encuentra plena de atención y cuidado, de fidelidad absoluta, de comprensión y respeto mutuo, de armonía de corazón y de espíritu. Cuando las actividades más simples están impregnadas de amor, el Señor está allí en el corazón de la pareja, la espiritualidad es entonces una realidad vivida.

 La pareja casada desea vivir esta espiritualidad día a día. Sin embargo, algunas veces puede resultar difícil vivir de acuerdo con estas exigencias del amor. Se cometen errores, se causan heridas, pero de todas maneras es necesario continuar y volverse siempre el uno hacia el otro. Es precisamente en esos momentos donde se encuentra a Jesús.

 "Existe una espiritualidad conyugal que orienta la vida de la pareja. Y los Equipos de Nuestra Señora ofrecen un medio para adquirirla".

Hacia la espiritualidad de la Familia. Padre Manuel Iceta

  1.  LA MÍSTICA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Empecemos por aclarar lo que significa la palabra "mística". La mística es el espíritu que da sentido a las propuestas concretas de vida, es la intuición que "abre" lo que está oculto al espíritu humano, la orientación que hace de la vida un intento de comunión con Dios.

 "En efecto, cuando dos o tres, se reúnen en mi nombre, yo estoy en medio de ellos"

(Mt. 18,20)

 Un equipo es más que una simple comunidad humana, se reúne en nombre de Cristo. Cuándo Jesús se apareció á los discípulos después de la resurrección sus palabras les permitieron comprender las escrituras y conocer su mensaje. De la misma forma Cristo está presente en nuestras reuniones. Reunidos en su nombre, su espíritu nutre nuestra fe y la engrandece.

 "Llevad las cargas, los unos de los otros" (GaL 6.2)

 Es realista y, al mismo tiempo motivador, pedir ayuda a los amigos; por esto, las parejas de un equipos se ayudan mutuamente tanto en el plano material como en el espiritual.

 Los miembros de un equipo tratan de satisfacer las cuatro exigencias del amor fraterno: dar, recibir, y lo que es más difícil, pedir, y saber rehusar.

 –LA AYUDA MUTUA CONYUGAL

 El matrimonio es una alianza que evoluciona desde los primeros instantes del "sí" hasta el último momento de regresar al Padre. Este camino de amor, de los esposos, se podrá vivir si hace de la ayuda mutua conyugal una realidad cotidiana. De esta forma, cada uno, en el matrimonio, crecerá gracias a la vida de equipo, enriqueciéndose con el contacto de los otros, sacando el mayor provecho de las diferencias y de los aspectos complementarios de su pareja.

 –LA AYUDA MUTUA EN EL CAMINO A LA SANTIDAD

 Las parejas que están en los ENS desean llegar a un sentimiento más profundo de unión con Dios y buscar la santidad en, y a través de su vida conyugal y familiar.

 Para vivir en mayor armonía con Dios y conocer Su voluntad, las parejas casadas tienen necesidad de ajustar sus vidas al Evangelio.

 Por la comprensión y puesta en práctica real de la palabra de Dios en su vida de pareja, y porque buscan juntos y en equipo realizar esta vida, los miembros de los ENS se ayudan mutuamente en el camino que lleva el reino anunciado por Jesús.

 –LA AYUDA MUTUA A TRAVÉS DE LA ORACIÓN

 "De la misma manera, en verdad en verdad os digo, que si dos de vosotros, sobre la tierra, unen sus voces para pedir lo que sea, esto les será concedido por mi Padre que está en los cielos" (Mt. 18,20)

 Confortados con esta promesa de la presencia de Cristo en medio de ellos, los miembros de los ENS oran juntos los unos con los otros y también los unos por los otros, con felicidad y confianza.

 Los ENS han escogido el "Magnificat" como plegaria común. Debe ser recitada diariamente en unión con todos los miembros del Movimiento como plegaria de intercesión por todas las parejas del mundo.

 –LA AYUDA MUTUA PARA PROFUNDIZAR EN LA FE

 Así como no puede haber vida cristiana sin fe viva, de la misma manera no puede haber vida y crecimiento sin reflexión, ni meditación. En la práctica, muchas parejas cristianas renuncian a los esfuerzos necesarios para estudiar y meditar, ya sea porque no llegan a comprender su importancia o, porque les falta tiempo de dirección o de entrenamiento. Como resultado, su fe permanece inmadura y débil y el conocimiento de la voluntad de Dios y de las enseñanzas de la Iglesia perduran superficiales e incompletas.

 En consecuencia, las parejas de un equipo tratan de profundizar sus conocimientos religiosos y buscan ese objetivo con la ayuda de los otros miembros del equipo y del Consiliario Espiritual.

 –LA AYUDA MUTUA ENTRE LAS GENERACIONES

 La necesidades y aspiraciones de las parejas son diferentes según sus edades y el tiempo de matrimonio. Las respuestas que dan los ENS deben tenerlo en cuenta.

 En los primeros años de matrimonio una pareja joven busca descubrir lo que implica el cambio reciente de sus consentimientos. Estos matrimonios jóvenes tienen necesidad de "nacer" en una comunidad que los sostenga... Los ENS, pueden aportar el calor, el soporte y la ayuda de una gran familia.

 Más tarde, la vida pone a prueba el ideal del amor. Confronta las exigencias de la familia, de la vida profesional, de la inseguridad del empleo y de las tensiones de una sociedad cada vez más materialista; las parejas tienen, entonces, necesidad de un espacio de cambio y de reflexión sobre los acontecimientos que los afectan... La comprensión y la experiencia del equipo permiten a la pareja compartir abiertamente y en confianza sus experiencias y descubrimientos.

 Muy pronto llegará el "otoño de la vida", ese tiempo cada vez más largo de reencuentro de los dos. Este tiempo juntos puede ser el tiempo de la renovación, del progreso de si mismo.   Puede ser también el tiempo de ciertas dificultades y etapas difíciles (jubilación, enfermedad, muerte del otro). Es el momento para profundizar en la vida cristiana de la pareja en equipo, lo que va a enriquecer estos últimos años compartidos juntos.

 En los Hechos de los Apóstoles está dicho por los primeros cristianos: "Que ellos no eran más que un solo corazón y una sola alma. Los paganos se sorprendían diciendo: Mirad como se aman" (Hch. 4.32)

 Los ENS están convencidos de que otras parejas serían llamadas hacia Jesús y hacia el sacramento del matrimonio, si vieran el ejemplo de las parejas cristianas que se aman y se ayudan mutuamente, en la búsqueda de Dios para el servicio de sus hermanos y hermanas.

En este espíritu las parejas que buscan dar un sentido auténtico a su vida conyugal, encontrarán en la fraternidad y en la ayuda de los equipistas un recurso importante de soporte y de aliento.

  1. LA PROPUESTA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Los ENS se proponen ayudar a las parejas casadas a vivir plenamente según el Evangelio con el soporte mutuo de los miembros de un equipo y la fuerza de la unión del Movimiento. Por este motivo.

  1.  UNA COMUNIDAD DE PAREJAS CRISTIANAS

Los Equipos proponen a cada pareja:

-    Una forma de vivir como pareja casada en el mundo de hoy.

-    Unos métodos para ayudar a vivir en pareja según las enseñanzas de Jesús.

-    Una comunidad de parejas con el mismo ideal

-    Una ayuda mutua fraternal, a la vez espiritual, humana y material.

-    Una ocasión para estudiar y reflexionar juntos que conduce a los equipistas a profundizar en su fe y le ayuda a formar su conciencia personal.

-    Una organización para promover la animación y la unidad del Movimiento a través del mundo.

-     Una comunidad de parejas cristianas unidas por el sacramento del matrimonio, asistidas por un Consiliario espiritual.

 

Un equipo de Nuestra Señora, es entonces una comunidad de parejas unidas por el sacramento del matrimonio. Ellas se reúnen "en nombre de Cristo" y .quieren a ayudar a sus miembros para responder mejor al llamado de Cristo.

  1.  EN COMUNIÓN CON LA IGLESIA CATÓLICA

 Jesús ha querido que una comunidad visible sea el espacio de acogida y de puesta en obra del amor que Él nos ha dado. Él reunió a sus discípulos en una comunidad en la que Él estaba presente; Él les envió su Espíritu y les confió su buena nueva para transmitirla al mundo. Esta comunidad es la Iglesia que es su cuerpo está puesta al servicio de la comunidad humana.

 Los ENS invitan a sus miembros a profundizar en equipo el amor de la Iglesia y a ayudarse mutuamente a volverse miembros activos del Pueblo de Dios en comunión con sus pastores.

 Con frecuencia son animados por el magisterio para defender el ideal del matrimonio cristiano.

 "Gracias por no habernos dejado solos para proclamar la belleza del amor,  la grandeza de la pareja unida y fecunda. Gracias a todos vosotros de parte de todos los pastores de la Iglesia. Vuestra tarea es importante porque vosotros sois, en gran parte, la credibilidad de la Iglesia".

(Cardenal Danneels. Cuadragésimo aniversario de la Carta Belga)

  1.   LOS EQUIPOS INSERTADOS EN EL MUNDO

 "El amor es paciente, el amor es bueno, no es envidioso, no se engríe, no es orgulloso, el amor no hace nada vergonzoso, no es egoísta y no se irrita."

(1 Cor. 13.4-5)

 Tal es el amor que buscamos vivir gracias a los métodos de los ENS.

 Debido a los cambios que se han producido en la sociedad, el matrimonio también ha sufrido cambios históricos. El número de matrimonios que fracasan es importante, ocasionando daños considerables a los esposos y a los hijos.

 En nuestros tiempos, se olvida que el matrimonio es fuente de realización humana. Las parejas tienen necesidad del testimonio de otras parejas casadas que han vivido su amor a través del tiempo y con la seguridad de un futuro razonablemente previsible. Desde la época de Jesús, esta ha sido la característica del matrimonio cristiano. Las parejas de los Equipos de Nuestra Señora pretenden ser los testigos de ese amor cristiano, con el fin de ser un signo de esperanza para sus hermanos.

  1. LOS MEDIOS DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

 Los ENS no imponen a sus miembros una espiritualidad determinada; ellos quieren solamente ayudarles a que se comprometan en pareja, a seguir el camino trazado por Cristo. Para esto, los equipos proponen lo siguiente:

-    Las Orientaciones de Vida

-    Los Puntos Concretos de Esfuerzo

-    Una Vida de Equipo

Las parejas viven estos medios teniendo en cuenta tres líneas directrices:

-   La gradualidad: el Señor nos toma ahí donde nos encontramos; se trata de que cada uno quiera progresar a partir de la situación particular donde se encuentra.

-   La personalización : el mismo ritmo no es posible para todos, por lo tanto el camino es tanto personal como propio de cada pareja.

-   El esfuerzo:  no hay conversión personal ni de pareja sin la decisión de convertir nuestros deseos de progreso en acciones concretas, precisas y determinadas.

  1. LAS ORIENTACIONES DE VIDA

 Creer en el amor de Dios es un asunto de toda la vida; para ayudar a las parejas, los ENS proponen las orientaciones de vida:

  1. Para ayudarse mutuamente a progresar en el amor de Dios:

- Reservando en su vida un lugar importante para la oración,

- Frecuentando regularmente la Palabra de Dios y esforzándose por vivir cada día mejor.

- Profundizando constantemente en los conocimientos de la fe, Acercándose frecuentemente a los Sacramentos, en particular a la Eucaristía.

- Esforzándose por profundizar el conocimiento y la práctica de la ascesis2 cristiana.

  1. Para ayudarse mutuamente a progresar en el amor al prójimo:

-  Viviendo una auténtica ayuda mutua conyugal - escuchar, dialogar, compartir - en todos los campos, especialmente en el campo espiritual,

-   Cuidando constantemente de la educación humana y cristiana de sus hijos,

-   Practicando generosamente la hospitalidad,

-   Dando  testimonio  concreto  del  amor  de  Cristo,  especialmente comprometiéndose con la Iglesia.

  1.  Las prioridades del movimiento propuestas en los Encuentros Internacionales:

 Con motivo de los Encuentros Internacionales, el Movimiento propone, como orientaciones complementarias, las "Prioridades del Movimiento" para los años por venir. Esas "prioridades", definidas a partir de la observación de la realidad y de las necesidades de las parejas, son la inclinación (orientan los esfuerzos) del conjunto de los equipistas en una dirección común compartida.

  1.  LOS PUNTOS CONCRETOS DE ESFUERZO

 Seguir una dirección de crecimiento espiritual y humano supone tomar un itinerario lógico y encontrar los medios para seguir fielmente en esa dirección.

 "La experiencia muestra que, sin ciertos puntos de aplicación precisos, las orientaciones de vida corren el gran riesgo de ser solo letra muerta". (¿Qué es un Equipo de Nuestra Señora?)

 Los Equipos de Nuestra Señora han llamado Puntos Concretos de Esfuerzo "esos puntos de aplicación precisa":

 Los Puntos Concretos de Esfuerzo son una característica esencial del Movimiento. No se trata de cosas que se deben hacer, sino de actitudes interiores que se deben despertar y asimilar, las cuales van a conducir a una nueva manera de vivir. Constituyen una disciplina que ayuda a las parejas de los Equipos a practicar el Evangelio en su vida cotidiana.

 El compromiso con estos puntos concretos de esfuerzo cambiará poco a poco a los esposos, desarrollando una vida espiritual conyugal que los acercará a Dios, a su cónyuge y a las demás personas.

 Bajo plena libertad uno "se obliga" a hacer esfuerzos sobre los puntos concretos.

 La decisión de "vivir" los puntos concretos de esfuerzo corresponde a una adhesión del corazón y se concretiza como un esfuerzo de la voluntad.

 El esfuerzo, a través de cada uno de los puntos concretos, tiende a llevar a las parejas a ser capaces de acoger al Espíritu Santo que se agita interiormente y las hace crecer.

 Los puntos concretos de esfuerzo exigen, de parte de cada uno de los esposos así como de la pareja, un compromiso a veces difícil de adquirir. No son algo que se impone y cada uno se compromete a practicarlos voluntariamente. Uno solo, se vería tentado a abandonar el esfuerzo; por este motivo, cada uno solicita la ayuda y el ánimo de su cónyuge y de su equipo.

 Los puntos concretos de esfuerzo son una invitación a:

-    Escuchar asiduamente la Palabra de Dios

-        Encontrarse diariamente con Dios en una meditación: la oración.

-    Rezar en pareja, marido y mujer cada día y si es posible en familia: la oración conyugal

-    Encontrar cada mes el tiempo para hacer un verdadero diálogo conyugal: "el deber de sentarse",

-    Fijarse esfuerzos personales: "la regla de vida"

-    Hacer cada año "un retiro"

  1. ESCUCHA DE LA PALABRA - "escuchar" asiduamente la Palabra de Dios

 Por que la palabra de Dios es vivificante y eficaz" (Hch. 4,12)

 Dios habla a los hombres porque los ama. Él quiere entablar con ellos, con cada uno de ellos, una relación de amor, una relación de persona a persona. Él habla para hacerse conocer de ellos, para revelarles su gran proyecto de amor: para comunicarles sus pensamientos, su voluntad sobre ellos; para proponerles su Alianza.

 Dios habla a través de las escrituras, de su creación, de sus intervenciones en la historia humana, de los profetas, y sobretodo de su hijo Jesús.

 La escucha asidua de la "Palabra" permite a los equipistas, no solamente conocer a Dios, sino principalmente arraigarse en el Evangelio. Ella hace que cada uno de los miembros de la pareja entre en contacto directo con la persona de Cristo. Este contacto personal es el pilar de toda vida espiritual puesto que "La ignorancia de las Escrituras es la ignorancia de Cristo" (Juan Pablo II).  

La Palabra creadora de Dios, es una fuente indispensable de motivación y de energía para nuestro crecimiento personal, nuestro crecimiento en pareja, y para la construcción de un mundo mejor.

 Es por esto que los Equipos de Nuestra Señora invitan a cada persona a frecuentar, diariamente, la palabra de Dios, consagrando un tiempo para leer un pasaje de la Biblia, en particular los Evangelios, y a meditarlos en silencio, con el fin de comprender mejor lo que Dios nos dice a través de las Escrituras.

  1.  LA ORACIÓN PERSONAL - encontrase diariamente con Dios en una meditación silenciosa.

 "Rezad con fidelidad, permaneced vigilantes por la oración siempre alerta y dando gracias a Dios (Col 4,2).

 Nosotros somos llamados a donar nuestro tiempo al Señor para un encuentro íntimo con El y vivir de su presencia.

 La oración cotidiana desarrolla en nosotros la capacidad de escucha y de diálogo con Dios.  Consiste en dedicar un tiempo para estar solos con Aquel que nos ama. Es un tiempo de escucha silencioso, de corazón a corazón con Dios, un tiempo de descubrimiento y de aceptación del proyecto de Dios en nosotros.

 No existen reglas rígidas para orar. Cada persona decide aquello que más le conviene (cuándo, dónde y cómo). Aquello que parece más importante para desarrollar esa profunda unión con Dios es la perseverancia y la regularidad.

 "Las palabras en la oración no son discursos sino leños que alimentan el fuego del amor"(Catecismo de la iglesia católica, 2717).

  1.  LA ORACIÓN CONYUGAL  Orar juntos, marido y mujer, cada día, y, si es posible, en familia.

"Yo en ellos y tú mi, para que sean perfectos en la unidad" (Jn. 17,23).

 Cristo está presente de una manera muy especial cuando los esposos rezan juntos. No solamente renuevan su "sí" a Dios, sino que logran esa unidad profunda que solo da la unión de los corazones y los espíritus en el sacramento del matrimonio.

 La oración conyugal se convierte en la expresión común de dos oraciones individuales y debe nacer naturalmente de una vida vivida en unión. Si los esposos tienen cada uno su propio estilo de oración, es muy importante que traten de desarrollar una forma común para descubrir y vivir una nueva dimensión de su vida conyugal. Su oración en común será más fácil, más auténtica y profunda cuando la escucha de la Palabra de Dios y la oración en silencio sean una práctica regular de los dos esposos.

 El Magnificat, la oración común de los Equipos de Nuestra Señora, puede ser el punto de partida de esa oración cotidiana.

 Cuando hay niños, es importante reservar algún momento a la oración en familia. El hogar es para los niños, su primer lugar de aprendizaje. Son los padres quienes tienen la obligación de transmitirles la fe y hacer que la casa sea un lugar donde ellos se sientan bien y dispuestos para la oración. Cuando los hijos crecen seguramente van a querer tener un tiempo más personal con Dios, pero de todas maneras algunos estarán dispuestos a compartir un momento de oración en familia, por ejemplo antes de las comidas.

  1.  EL "DEBER DE SENTARSE" encontrar cada mes el tiempo para hacer un verdadero diálogo conyugal.

 "Sed sumiso; los unos a los otros en el respeto a Cristo" (Ef 5, 21)

 El deber de sentarse nos ayuda a conocer poco a poco a nuestro cónyuge.

 Es un tiempo que pasan juntos, marido y mujer, bajo la mirada del Señor, para dialogar en la verdad y con serenidad. Este tiempo de expresión de los sentimientos y de los pensamientos entre los esposos les permite un mejor conocimiento y ayuda mutua. Les permite mirar al pasado, analizar la vida conyugal y familiar, hacer proyectos para el futuro y ver cuáles son los cambios que se requieren para lograr ese ideal que ellos han escogido.

 El deber de sentarse evita la rutina de la vida conyugal y mantiene jóvenes y vivos el amor y el matrimonio. Su valor es reconocido por todas las parejas que lo practican. Ellas reconocen en este encuentro la ocasión de amarse más.

 Se recomienda empezar el deber de sentarse con un momento de oración o de silencio para tomar conciencia de la presencia de Dios.  El silencio hace más profunda la atención del uno sobre el otro, acerca a Dios y crea una atmósfera natural y favorable.

  1.  LA REGLA DE VIDA - imponerse esfuerzos personales

 "Procuren hacer lo bueno delante de todos" (Rm 12,17)

 La regla de vida consiste, pues, en identificar aquellos puntos en los cuales cada uno de los integrantes de la pareja debe concentrar sus esfuerzos con el fin de seguir mejor en su camino de crecimiento y responder con alegría al llamado de amor que Dios le hace.

 El imponerse una regla de vida ayuda a cada persona a adherirse más personalmente y más concretamente al proyecto divino sobre él (ella) y sobre la pareja. Se trata de una o varias disposiciones prácticas que cada uno emprende en su caminar de crecimiento espiritual y humano.  No se trata de ninguna manera de pretender aumentar las restricciones; lo que se nos pide es hacer un esfuerzo gradual (poco a poco), con tenacidad, para mejorar en aquellos puntos débiles o  mejorar algunas de nuestras cualidades.

 A través de la reflexión sobre los aspectos de nuestra vida personal, conyugal, familiar;

y de nuestra vida cristiana, buscamos la verdad sobre nosotros mismos, con el fin de

reconocer aquello que ensombrece la voluntad de Dios.

Como se trata de un camino espiritual el avance no es lineal y por lo tanto, debemos volver a comenzar muchas veces. Esta regla debemos revisarla de tiempo en tiempo.

  1.  EL RETIRO ANUAL - hacer cada año un retiro.

 "Venid vosotros mismos a un lugar aparte, en el desierto, y descansad un poco"(Mc 6. 31)

 Tomarse cada año el tiempo suficiente para apartarse delante del Señor, si es posible en pareja, en un retiro que permita reflexionar sobre la vida ante la presencia de Dios.

 El retiro es un tiempo privilegiado para detenerse, escuchar y orar para tener un resurgimiento espiritual. También es un tiempo muy adecuado para entrar dentro de sí mismo y hacer un examen general de vida, sobretodo con respecto a su camino de crecimiento.

 Con frecuencia es una buena posibilidad de mejorar el conocimiento del pensamiento divino, que se percibe, de una manera a veces fragmentada o somera, con la lectura de la Palabra y durante el curso de la vida cotidiana.

 Las parejas de los Equipos son invitadas para que aprovechen el ambiente particular de los retiros con el fin de renovarse. Se les invita a retirarse de la vida y del trabajo para escuchar a Dios y discernir su plan sobre los esposos.

  1.  UNA VIDA DE EQUIPO

 El equipo no es un fin en sí mismo: es un medio al servicio de sus miembros que les permite:

-    vivir tiempos fuertes de oración en común y por separado;

-    ayudarse eficazmente a caminar hacia el Señor y a dar testimonio de Él.

En la vida de toda comunidad cristiana, es posible distinguir esquemáticamente tres aspectos:

-          Cristo: el equipo se vuelve hacia el Padre para acoger su amor;

-          En Cristo el equipo comparte ese amor: "no son sino un solo corazón y una sola alma";

-     Poseído por el Espíritu de Cristo, el equipo envía a sus miembros al Mundo para revelar ese amor.

 Ninguna pareja entra a los equipos por presión, ninguna permanece en ellos obligada. A quienes pertenecen al movimiento se les pide lealtad con las otras parejas, la práctica de la mística y la de la pedagogía del mismo, como también que permanezcan activos y sean fieles al Espíritu.

  1.  LA REUNIÓN DE EQUIPO

 La reunión de equipo es la cumbre de la vida de esta pequeña comunidad.

 La reunión es un momento privilegiado para compartir, en un ambiente de caridad y de amor fraterno. Un amor verdadero del uno por el otro es exigente y no puede resultar de una actitud pasiva. Ese compartir, de los unos con los otros, supone un clima de confianza mutua y de discreción por parte de cada uno de los miembros del equipo.

 El equipo se reúne cada mes en la casa de uno de los hogares. Es muy importante que todos los miembros del equipo estén presentes con el fin de favorecer la armonía y preservar la unidad del equipo.

 La reunión se desarrolla en cinco partes diferentes a cada una de las cuales se debe asignar un tiempo suficiente:

-      la comida

-      la oración en común

-          la participación sobre los puntos concretos de esfuerzo

-          la puesta en común

-     el intercambio sobre el tema de reflexión

El orden puede variar de acuerdo a las necesidades de cada equipo.

 ·         La Comida

 "Ellos partieron el pan en sus casas, alimentándose con alegría y sencillez de corazón" (Ac 2,46)

 La reunión comienza generalmente con la comida. Es importante que sea sencilla, cada pareja puede aportar un plato, de manera que todos participen y puedan ayudar a aquellos que no tienen ni el tiempo ni los medios.

 ·         La Puesta en común

 "Ante todo, amaos ardientemente los unos a los otros, puesto que el amor borra un gran número de pecados". (1 P. 4, 8)

 Este es un momento muy importante de la ayuda mutua. Es un momento durante el cual las parejas hablan sobre los acontecimientos más importantes después de la última reunión. Ponen en común sus preocupaciones de la vida cotidiana, sus compromisos apostólicos, sus alegrías, sus esperanzas y sus preocupaciones. No es otra cosa que la escucha atenta de cada persona, una tras otra, y que crea un afecto auténtico y estimulante de los unos con respecto a los otros. Corresponde al estado de vida de los miembros del equipo que se reúnen.

 ·         La Oración comunitaria

 "Jesús les contó una parábola para mostrarles que debían orar todos los días sin descorazonarse" (Lc 18,1).

 "La oración es el diálogo personal del individuo y de la comunidad con Dios".

(Agenda del Papa Juan Pablo JI para el tercer milenio)

 La oración es un elemento esencial de la vida de cada equipo. Es el centro y la cumbre de la reunión, y muchas veces puede tomar la forma de una Eucaristía una vez obtenida la autorización correspondiente, donde sea necesaria.

 La oración comienza con la lectura lenta y en voz alta de un texto de las Escrituras seguida de un tiempo de silencio para acoger interiormente y meditar la Palabra del Señor. En seguida, cada uno expresa su opinión sobre el texto bajo la forma de una oración compartida. Es Dios quien nos habla a través de la voz de nuestros hermanos. El silencio después de cada meditación también es una oración. Vivimos entonces la escucha de la Palabra en y por medio de la pequeña "eccíesiola" que forma el equipo.

 Los equipistas presentan luego sus intenciones con el fin de que todos puedan unirse, para dar gracias, para pedir luz, fuerza, perdón o intercesión.

 La oración termina con una oración litúrgica, un Padre Nuestro, el Magnificat, o un canto, etc.

 ·         La participación sobre los puntos concretos de esfuerzo

 "Con un corazón puro, amaos los unos a los otros, sin desfallecer" (1 P. 1,22)

 Este compartir es el momento fuerte de ayuda mutua espiritual. Esta mutua toma a cargo se puede hacer siguiendo las tres actitudes:

-    búsqueda asidua de la voluntad de Dios;

-    búsqueda de la verdad sobre nosotros mismos;

-      experiencia del encuentro y de la comunión (la participación).

Concretamente cada equipista es invitado a compartir su vivencia de los Puntos Concretos de Esfuerzo durante el mes transcurrido.

 Este compartir de los Puntos Concretos de Esfuerzo no es un examen de conciencia, ni una verificación de los éxitos o fracasos, sino un repaso de los esfuerzos que se necesitan para progresar en la vida espiritual.

 En un equipo, cada uno se encuentra en un estado diferente de su vida espiritual, y evoluciona a su propio ritmo. Es esencial aceptar esta diversidad con el fin de que todos puedan expresarse libremente y en confianza.  Las experiencias, los progresos o las dificultades pueden ayudar a los demás a seguir su camino en la fe.

 La participación sobre los Puntos Concretos de Esfuerzo sigue a la oración comunitaria para mantener el ambiente.

 ·         Intercambio sobre el tema de reflexión (estudio)

 Es muy importante para cada pareja cristiana que refuerce y profundice su conocimiento de la fe. Este es el objetivo del tema de reflexión.

 Los temas de reflexión requieren una actividad no solamente intelectual, sino también espiritual          - animada por el Espíritu Santo - en el estudio personal, en los diálogos en pareja antes de la reunión, en el intercambio con el equipo. Ellos permiten que durante la reunión se expresen diferentes tipos de reflexiones que deben ayudar a profundizar en la fe y a repercutir en la vida de cada uno. Estos intercambios son una ocasión para que los equipistas se desarrollen y formen su conciencia personal.

La reunión puede terminar con el rezo del Magnificat, que es la oración adoptada por el Movimiento y que los equipista se comprometen a rezar todos los días en comunión con los miembros de los Equipos de todo el mundo.

  1.  LA VIDA DE EQUIPO POR FUERA DE LA REUNIÓN MENSUAL.

 La vida del equipo no se limita a la reunión mensual. La oración, en unión con los otros miembros del equipo y por sus intenciones, el diálogo, el compartir y la ayuda mutua (espiritual y material) deben continuar a lo largo del mes, por iniciativa de cada equipo.

El responsable debe velar porque esto se cumpla.

 Es importante que los niños de las parejas del equipo se beneficien de la amistad profunda que caracteriza a un equipo de Nuestro Señora y que, además de la reunión mensual, se sientan vinculados al equipo como a una gran familia.

  1.  LA REUNIÓN BALANCE

 La última reunión del año que hace el equipo es una reunión balance. Esta ofrece al equipo la oportunidad de reflexionar con franqueza y dentro el espíritu cristiano, sobre el estado en que se encuentra, sobre su trayectoria, sobre el progreso en el transcurso del año que pasó y sobre la preparación para el año que viene.

 No podemos olvidar que lo esencial es buscar la voluntad de Dios sobre la pareja y a través del equipo y discernir sobre su llamado a vivir más auténticamente el amor de ágape que es el alma de toda comunidad cristiana.

  1.  EL COMPROMISO

 De tiempo en tiempo, los equipistas son invitados a renovar su compromiso de observar fielmente el espíritu y los métodos del movimiento. Esto se hace en una ceremonia simple que puede tener lugar durante el curso de una reunión del equipo u durante uno de los eventos del sector o de la región.

  1. LA ORGANIZACIÓN DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA

  1. EL ESPÍRITU DE LA ORGANIZACIÓN

 Un equipo de Nuestra Señora no puede vivir en el aislamiento. Los ENS constituyen un movimiento conformado en una organización destinada a coordinar, animar, enlazar, apoyar, servir a los equipos y a mantener la unidad.

 Un equipo de base funciona ante todo gracias al compromiso de sus miembros, y en segundo lugar porque es ayudado y alimentado por el Movimiento con el cual vive en comunión.

 La unidad se forma y se mantiene por el deseo de progresar todos juntos, en la fidelidad al espíritu y a los métodos de los Equipos de Nuestra Señora.

 Los miembros pertenecen no solamente a su equipo sino también al Movimiento y esto se expresa y se concreta por medio de:

-      la oración del "Magnificat" cada día, en unión con los otros miembros de los equipos en todo el mundo

-      la lectura de las "Cartas de los Equipos de Nuestra Señora" publicadas en los diferentes niveles del movimiento

-     la participación en las manifestaciones y celebraciones organizadas en los diferentes niveles:  sectores,  regiones.  super-regiones o en el nivel internacional.

-      la "acogida y hospitalidad" a otros miembros de los Equipos de Nuestra Señora cuando se presente la oportunidad.

-      la "aceptación de una responsabilidad" o la participación en la organización y animación del Movimiento.

-          La contribución a la vida material del Movimiento.

 Es importante que los miembros del Movimiento hagan una contribución anual, según los medios de que dispongan, con el fin de ayudar a desarrollar su misión a favor de las parejas. Es difíil evaluar la cantidad que se debe aportar, sin embargo, se sugiere aportar cada año el ingreso equivalente a un día de trabajo.  La falta de medios financieros no deberá ser nunca un freno para la participación de alguien  en las actividades del Movimiento.

"Ellos venden sus propiedades y sus bienes y comparten las utilidades entre todos según las necesidades de cada uno" (Hch. 2: 4-45)

  1. EL EQUIPO

 Un equipo está constituido por cinco a siete parejas asistidas por un Sacerdote Consiliario Espiritual.

 Los miembros de los ENS son cristianos unidos por el Sacramento del Matrimonio y casados válidamente ante los ojos de la Iglesia quienes:

-          Expresan su voluntad de pertenecer al Movimiento.

-          Aceptan tomar parte en la vida comunitaria del equipo y del Movimiento.

-          Se comprometen a ser fieles al espíritu y a poner en práctica los métodos de los Equipos de Nuestra Señora.

-          Respetan la libertad de conciencia de los otros equipistas y sus diferencias humanas y sociales.

-     Buscan vivir en fidelidad al Papa y siguiendo la doctrina de la Iglesia.

Los viudos y viudas, cuando fallece el cónyuge, pueden permanecer en el equipo.

  1. LA PAREJA RESPONSABLE

 Todo equipo elige cada año una pareja responsable. Su papel consiste en estimular y reforzar el compromiso de los miembros del equipo con respecto a esta pequeña comunidad, con el fin de que la ayuda mutua sea efectiva y que cada uno se sienta verdaderamente aceptado, reconocido y amado.

La pareja responsable se asegura de que todos participen activamente en la reunión mensual del equipo y se preparen para ella. Debe informar a los equipistas sobre la vida del Movimiento y animarlos a que tomen parte activa en las reuniones en todos los niveles de la organización.

  1.  EL SACERDOTE CONSILIARIO ESPIRITUAL

 Cada equipo debe asegurar la participación de un sacerdote. En el equipo, comunidad de iglesia, éste no es más que un consejero espiritual que cumple con su función sacerdotal. El pone de manifiesto la unión que hay entre el sacerdocio y la comunión con la Iglesia.

 "Poner presente a Cristo como Cabeza del Cuerpo", (Sínodo de Obispos 1971)

 El papel que el sacerdote ejerce dentro del equipo permite a los equipistas enriquecerse del reencuentro de los dos sacramentos, el orden y el matrimonio.

 Si el equipo no logra conseguir la participación de un Sacerdote Consiliario Espiritual, serán los responsables del sector, fieles a las líneas de conducta del Movimiento, quienes les proporcionen "un acompañante espiritual temporal".

  1.  INSTANCIAS DE RESPONSABILIDAD Y DE ANIMACIÓN

  1.  EL SECTOR

 El sector es una comunidad de equipos que quieren hacer el camino juntos y ayudarse mutuamente en este camino. Forma una unidad geográfica de aproximadamente de 5 a 20 equipos, lo suficientemente pequeña que les permita comunicarse entre sí, pero con suficientes equipos para asegurar la animación.

 La responsabilidad de un sector es confiada por el Movimiento a una pareja llamada "responsable del sector", ayudada ésta por un "equipo de sector". Este equipo está conformado por algunas parejas y un sacerdote, el Consiliario del Sector. Su tiempo de servicio es de tres años.

 Las funciones del equipo de sector son: la animación espiritual, el enlace, la formación, la organización de actividades, la difusión del movimiento.

  1.  LA REGIÓN

 La región agrupa varios sectores vecinos con el fin de ayudarse mutuamente. Es un espacio de comunicación y de comunión entre las parejas responsables del sector, los miembros de los equipos del sector y otras parejas que prestan algún servicio. Una pareja se escoge como "responsable de la región" por cuatro años. Con la ayuda de un equipo y de un Consiliario Espiritual de la Región, responden a un objetivo común de animación, de enlace, de formación, de difusión, de reflexión, de discernimiento y de construcción de la unidad, con respecto a los equipos de la región.

  1.  LA SUPER-REGIÓN

 La super-región agrupa, bien sea las regiones de un país, o bien las regiones de países vecinos. La experiencia nos demuestra que 200 equipos como mínimo son una buena base para permitir el funcionamiento de una super-región.

 La responsabilidad se confía a una pareja denominada "responsable de la super-región". Esta pareja invita a otras parejas y a un sacerdote para que los acompañe en su servicio, en la reflexión, el discernimiento y la animación de las regiones que les son confiadas.

 Todos juntos constituyen "el equipo de la super-región" en espíritu de colegialidad, de responsabilidad compartida y de comunión. La pareja encargada de esa responsabilidad cumple con su servicio normalmente durante un período de cinco anos.

 Su misión, debe ser vivida en la fidelidad al carisma fundador, a la vocación y a la misión del Movimiento. En este nivel, la pareja super-regional tiene la responsabilidad de transmitir a los equipos las grandes orientaciones del Movimiento, de velar por el respeto a su pedagogía y a sus métodos. Tiene la responsabilidad de la unidad y de la comunión, de la formación de los cuadros responsables y de los equipistas de la super-región.

 La pareja super-regional es miembro del Colegio Internacional del Movimiento.

 Para algunas super-regiones, en las cuales el número de equipos es muy grande, puede existir una estructura intermedia, de tipo "provincia" que agrupa algunas regiones. Una pareja es escogida como "responsable de la provincia". Su tiempo de servicio es de cuatro años

  1.  EL EQUIPO RESPONSABLE INTERNACIONAL (ERI)

 El Equipo Responsable Internacional es la instancia de responsabilidad general del Movimiento. El ERI, que trabaja en colegialidad, está compuesto por 5 o 6 parejas y un sacerdote Consiliario Espiritual disponible al Movimiento.

 La selección de los miembros del ERI se inspira en el carácter internacional del Movimiento. Estos se comprometen a título personal y no como representantes de su país de origen.

 El tiempo de servicio de cada pareja del ERI generalmente es de seis años. El Equipo Responsable Internacional asume colegiadamente la responsabilidad general del Movimiento.  Ellas ejercen sus funciones en estrecha colaboración con las parejas super-regionales.

 El ERI escoge entre sus miembros  una pareja para que sea responsable. Su tarea consiste en asegurar la animación y la comunión en el seno del ERI y del Colegio Internacional. Es la representante oficial del Movimiento. Su tiempo de responsabilidad es de seis años.

 La responsabilidad y la misión del ERI consiste en:

-    Animar al conjunto del Movimiento.

-    Mantener el Movimiento unido con la Iglesia universal.

-        Velar por fidelidad a las intuiciones fundadoras del Movimiento.

-        Ejercer el discernimiento a largo plazo.

-        Asegurar la unidad del Movimiento.

-    Desarrollar el Movimiento, y en particular implantarlo en aquellos países donde todavía no está presente, fuera de las zonas de difusión de las super­regiones.

  1. EL COLEGIO INTERNACIONAL

 El Colegio Internacional es una instancia de reflexión y de intercambio, destinada a favorecer, el ejercicio colegial de la responsabilidad general del Movimiento a nivel internacional. Al mismo tiempo, refuerza la unidad y la comunión entre sus miembros. Está compuesto por el ERI y las parejas super-regionales.

 Ocasionalmente  las  parejas responsables  de  las  regiones  aisladas y  de las coordinaciones son invitadas a participar en la reflexión del Colegio.

  1.  CASOS PARTICULARES

 ·         El sector aislado

 Este sector se denomina así porque no se puede integrar, ni puede participar de la vida de una región por causa de su aislamiento geográfico. La responsabilidad se define y se ejerce de la misma manera que un sector integrado a una región. El enlace de un sector aislado lo realiza un miembro de un equipo regional, de un equipo de coordinación o del ERI. La pareja responsable es nombrada por la pareja responsable que ejerce la función de enlace.

 ·         La región aislada

 Se llama así a una región que no está integrada a una super-región y que agrupa un número de equipos insuficiente para darle la organización de una super-región.

 La responsabilidad de una región aislada se define y se ejerce de la misma manera que la de una región integrada a una super-región.

  1.  ESTRUCTURAS INTERMEDIAS TEMPORALES

 En algunas circunstancias, más que todo por razones de orden geográfico, especialmente cuando las distancias son demasiado grandes, se pueden formar estructuras intermedias y temporales para favorecer la animación y la expansión del Movimiento.

 ·         La pre-región y el pre-sector

 Las parejas animadoras de esos niveles intermedios tienen la responsabilidad y el tiempo de servicio similar al de las parejas regional o de sector.

·          La coordinación regional o inter-regional

Se llama así a una estructura intermedia y temporal que agrupa un conjunto heterogéneo de entidades dispersas en una zona geográfica determinada (regiones, pre-regiones, sectores, pre-sectores, sectores aislados, equipos aislados) que no disponen de un número suficiente de equipos para tener la organización de una región aislada o de una super-región.

 La responsabilidad de una coordinación regional o inter-regional es confiada por el

Movimiento a una pareja llamada "pareja coordinadora" - su nombramiento lo hace el

ERI y su tiempo de servicio es de 4 a 5 años.

  1. LOS SERVICIOS DEL MOVIMIENTO

 "Aquél que sirve lo debe hacer con la fuerza que Dios le de" (1 P. 4,11)

  1.  LA RESPONSABILIDAD: un servicio.

 "Una responsabilidad espiritual no se concibe sino como recibida del Señor y no puede ser usurpada. Es decir, que es necesario mantener la unión con Aquél que nos la ha confiado',. (Padre Roger Tandonnet)

 Tal es el espíritu de responsabilidad en los Equipos de Nuestra Señora. Con mucha frecuencia en el mundo, "responsabilidad" es sinónimo de poder y de fuerza. Cuando Cristo lavó los pies a sus discípulos, nos mostró una manera diferente de ejercer nuestra responsabilidad en los Equipos de Nuestra Señora, poniéndonos al servicios de nuestros hermanos y hermanas. En los Equipos, la responsabilidad es una invitación a un amor más grande, y todas las responsabilidades son un llamado a servir.

 Las responsabilidades en los ENS se cumplen en pareja, es decir los dos cónyuges juntos. Estas se llevan a cabo en un equipo de servicio, con la ayuda de otras parejas y asistido por un Sacerdote Consiliario Espiritual, en un clima de responsabilidad compartida, de colegialidad y de comunión.

 Asumir un servicio implica tener buen conocimiento del objeto de dicho servicio y del Movimiento.

 Toda responsabilidad es limitada en el tiempo: su duración varía según los diferentes niveles de responsabilidad.

 Las diferentes responsabilidades se explican en el libreto sobre "La Responsabilidad en los Equipos de Nuestra Señora", sin embargo, en esta Guja del Movimiento se ha incluido un breve resumen.

  1.  LA FUNCIÓN DE ENLAZAR

 Un equipo no marcha solo.  El enlace es indispensable para la construcción de un espíritu de comunidad y de unidad, para dar el sentido de pertenencia al Movimiento y de fidelidad a sus objetivos y al carisma fundador. El enlace permite la comunicación entre los equipos y el movimiento así como entre los diferentes equipos.

 El enlace  es esencial en cada instancia de responsabilidad y, es particularmente importante entre los equipos y el sector, instancia esencial para la vida de los equipos.

 La forma de enlazar será adaptada para responder a las situaciones particulares. Deberá ser personal e implica encuentros con otras personas cuando sea posible. La función de enlazar debe realizarse en un espíritu de oración y de amistad.

 Las parejas enlace se aseguran que las parejas de los equipos, de los cuales son responsables, reciban el apoyo necesario para vivir su espiritualidad conyugal, con la ayuda de los medios propuestos por el Movimiento.

  1.  LOS NUEVOS EQUIPOS EN EL MOVIMIENTO

  1. DESARROLLO DEL MOVIMIENTO

 Los equipos de Nuestra Señora, como un regalo del Espíritu Santo a la Iglesia, están confiados al buen cuidado de todos sus miembros. Esta responsabilidad, así como la de permitir a otras parejas que la vivan, corresponde a cada uno de los equipistas.

 Los equipistas quieren hacer conocer los ENS, porque están convencidos de que pueden ayudar a muchas parejas a seguir a Cristo.

 La difusión del movimiento se practica de maneras diferentes. Muchas de las parejas tienen conocimiento de los Equipos por amigos equipistas.

 Sin embargo, es el sector el que tiene la responsabilidad de coordinar y organizar la difusión y la información con respecto al movimiento de los ENS. La manera de proceder puede variar de un sector a otro en función del contexto local y de los carismas propios de las parejas encargadas de esta tarea.

  1.  LA INFORMACIÓN

 Esta misión tiene por objeto brindar una información clara y objetiva sobre el Movimiento, sobre sus riquezas y sus exigencias.

 Se trata de presentar los ENS, sus objetivos, su propuesta, sus medios y sus métodos apoyándose en los documentos del Movimiento, indicando cómo son hoy día y cómo están insertados dentro de la Iglesia.

 Cada sector debe organizar la información en función de la realidad local.

  1.  EL PILOTAJE

 Es de mucha importancia poner atención a la configuración de un nuevo equipo. El equipo de base es la célula más importante del Movimiento. Toda la vida de éste se nutre de esa fuente.

Una pareja, llamada la "pareja piloto", acompaña al nuevo equipo durante algunos meses. Esta le transmite el conocimiento, el espíritu y los métodos del Movimiento de una manera gradual, adaptándose a las diferentes fases de su pedagogía.  La pareja piloto utiliza los documentos apropiados para cumplir con este servicio.

 Al final del pilotaje, se puede organizar un fin de semana o un retiro para los nuevos equipos, de tal forma que sus miembros puedan profundizar su conocimiento sobre el Movimiento, conocer a otras parejas nuevas y comprometerse mas.

  1.  LAS EXPERIENCIAS DEL CAMINO RECORRIDO

 Los equipistas, enriquecidos y sostenidos por la vida del Movimiento son invitados a comprometerse en las necesidades de su comunidad al servicio de la Iglesia.

 Durante algunos meses, comparten con algunos grupos particulares, su vivencia y su conocimiento de la vida cristiana, de la vida conyugal y familiar, como también de la vida en comunidad.

 Esto ha dado lugar a muchas iniciativas que vienen a ayudar a las parejas que no forman parte de los Equipos de Nuestra Señora con el fin de reunirse en grupo y ayudarse mutuamente en la búsqueda de una vida comprometida.

 Al final de la experiencia, los Equipos de Nuestra Señora se presentan en grupo, como una opción para aquellos que tienen el deseo de continuar formando parte de una comunidad.

  1. LA VIDA DE LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA COMO MOVIMIENTO

 Los miembros de los equipos son invitados a integrarse y a colaborar en la vida del Movimiento y en sus estructuras, aportando una colaboración voluntaria y leal.

 Por fuera de las reuniones de equipo y de las reuniones de trabajo de diferente nivel, se organizan otras actividades más formales u oficiales a saber:

  1.  LAS REUNIONES DEL SECTOR, DE LA REGIÓN, LA SUPER-REGIÓN ETC....

 Al menos, una vez por año, se organiza una reunión en cada sector, región o super-región, para reunir a todas las parejas que tienen responsabilidades en el Movimiento. Esta es una ocasión de orar juntos, de construir la unidad y la comunión, de proponer orientaciones, de formar, de reunir a los responsables locales del Movimiento y de informarse sobre las evoluciones a nivel regional, nacional e internacional.

  1.  LAS SESIONES DE FORMACIÓN.

 Las Sesiones de Formación (Jornadas) son momentos muy importantes en la vida de los Equipos.  Su objetivo es formar o profundizar en el conocimiento del espíritu y los métodos del Movimiento. Al  dar a los equipistas esta oportunidad de profundizar en la propuesta de vida de los Equipos de Nuestra Señora, ellos se vuelven mucho más seguros de su compromiso.  Viven mejor el Movimiento y cumplen mejor con sus responsabilidades.

 Una sesión normalmente se realiza con los participantes, internos durante un fin de semana. Esos días, vividos, inmersos en la atmósfera de los Equipos, con otras parejas provenientes de equipos diferentes, constituyen un tiempo muy fuerte de amistad y de compartir.

 El programa de la Sesión consiste en una serie de momentos de oración, de conferencias y de intercambio que enriquecen y mejoran la vida de los participantes.

 Una Sesión Internacional, reúne generalmente equipistas de diferentes países. Este período de formación se enriquece con los intercambios entre parejas de diferentes culturas, experiencias y medios.

 Las sesiones de vacaciones son una combinación de sesiones  de formación y de vacaciones. Esto da lugar a una ocasión única para que toda la familia viva y comparta un tiempo espiritual. El programa incluye actividades para los niños  así como un tiempo para compartir y disfrutar en familia.

  1.  LOS ENCUENTROS

 El Movimiento organiza encuentros internacionales de manera regular.  Constituyen momentos fuertes de oración, de intercambio y de orientación de los ENS para su universalidad.

 Estas orientaciones, para el conjunto de los equipistas, son las "prioridades del Movimiento  para los años siguientes", propuestas a partir de la observación de la realidad y de las necesidades de las parejas.

 El Encuentro que, permite reunirse a todos los que así lo deseen, es un signo muy importante de la unidad de espíritu, que reúne a miles de equipistas del mundo entero en un ambiente de alegría y de alabanza a Dios.

  1. LA MISIÓN

  1. LA MISIÓN DEL MOVIMIENTO

 Los Equipos de Nuestra Señora tienen una misión específica y directa: ayudar a las parejas a vivir plenamente el sacramento del matrimonio.

 Al mismo tiempo, tienen un objetivo misionero: anunciar al mundo los valores del matrimonio cristiano, por medio de la palabra y el testimonio de vida. (El segundo aliento 1988)

  1. MISIÓN DE LOS EQUIPISTAS

"La sociedad contemporánea tiene particularmente necesidad del testimonio de las parejas que conservan su matrimonio, como un Signo elocuente (aunque a veces sea difícil de portar) de nuestra condición humana y del amor constante de Dios"

(Juan Pablo II, Agenda para el Tercer Milenio)

"Si los Equipos de Nuestra Señora no son un semillero de hombres y mujeres listos a

asumir con coraje todas sus responsabilidades en la Iglesia y en la ciudad, pierden su

razón de ser" (P. Henrí Caffarel)

  1.  MISIÓN EN EL MOVIMIENTO

 Se deben poner los dones que hemos recibido de Dios al servicio del propio equipo, del sector, de la región por medio de:

-      La participación en un esfuerzo común para vivir plenamente la comunidad y practicar la ayuda mutua.

-      El apoyo a quienes responden al llamado a servir y aceptan una responsabilidad.

-      La contribución a las nuevas iniciativas que se dan en respuesta a las aspiraciones cada vez mayores de las parejas.

"Nadie puede estar inactivo" (Juan Pablo II Christisfidelis Laicí)

  1. MISIÓN EN LA IGLESIA

 Los equipos, como tales, no se comprometen en una acción conjunta y determinada, porque cada pareja debe descubrir la llamada a la cual el Señor desea que responda.

 Pero esta libertad fecunda en compromisos no nos puede dejar olvidar que el Movimiento tiene un carisma que le es  propio y que no puede "ocultarse a sus semejantes", y a las llamadas especificas de los Obispos en el campo de la pastoral familiar.

 "También es importante que los Equipos:

-      se abran a otros medios sociales y se preocupen de las necesidades de su país, especialmente aquellas señaladas por la Iglesias locales"

(El Segundo Aliento 1988)

-"Respondan al llamado de la Iglesia para una nueva evangelización fundada en el amor humano y la vida de familia. Hoy, la Iglesia tiene más necesidad de laicos casados, bien formados en la fe , donde la fe y la vida se nutren mutuamente. Las parejas cristianas también tienen un deber misionero y el deber de ayudarse con otras parejas, a las cuales deben comunicar legítimamente sus experiencias y manifestar que Cristo es la fuente de toda vida conyugal.

(Juan Pablo II - 50 aniversario de la Carta)

  1. MISIÓN EN EL MUNDO DE HOY

 Las parejas son llamadas a ser la levadura de renovación no solamente en la Iglesia, sino

también en el mundo, y a mostrar a través de su testimonio que:

-      El matrimonio está al servicio del amor

-      El matrimonio está al servicio de la felicidad

-      El matrimonio está al servicio de la santidad.

"1nnumerables hogares os estarán agradecidos por la ayuda que les habéis aportado; la mayoría de las parejas tienen hoy necesidad de ser ayudadas".

(Pablo VI a los ENS 1976)

Para llevar a cabo nuestra misión, la acción debe ir siempre acompañada de la oración.

"La oración, ¿no es ella la fuerza que nos saca de nosotros mismos y nos pone al servicio de los demás?. Gracias a ella, los medios humanos adquieren su plena eficacia y es ella la que continúa obrando cuando dichos medios no pueden hacer nada ".

(P. Henri Caffarel)

NOTAS:

(1) La palabra "carisma" viene del griego "charisma" que significa "don gratuito" y tiene la misma raíz que la palabra "charis" "gracia". La gracia es un don del Espíritu. Hay también dos gracias excepcionales llamadas carismas, dones que deben ser utilizados para el bien común.

(2) Ascesis: la palabra ascesis viene de la expresión griega que significa "ejercitarse" - una palabra que evoca el ejercicio que se hace para permanecer en buen estado de salud. Igualmente, a la pareja que se ejercita en la vida cristiana se le presenta, en la vida conyugal y familiar, la ocasión de practicar la ascesis: "ejercitarse en amar sin egoísmo." Los puntos concretos de esfuerzo son los medios propuestos por el Movimiento de los ENS para animar y nutrir este entrenamiento de amar sin egoísmo. "Los atletas se tienen que privar de todo, pero ellos lo hacen para obtener una corona perecedera, nosotros, lo hacemos por una que no va a perecer jamás ". (1 Cor, 9,25)