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EDITORIAL:
Carta
de Pascua
Queridos
amigos de Pascua:
Como todos los años vamos a celebrar la Pascua, la Resurrección del Señor,
días que han de vivirse como un solo día de fiesta.
Creemos que estamos en buen camino. Que nuestro mundo, a pesar de todo,
es el mejor que ha existido. Pero con la misma firmeza hay que decir que
no es el ideal, el soñado por Dios.
Miramos a nuestro entorno y vemos que el amor de Dios todavía no brilla
en los ojos de muchos amigos, de los hombres y mujeres de nuestro mundo.
Estamos en el buen camino, pero caminamos muy poco a poco.
Hemos de limpiarnos, con el
agua de Pascua;
queremos
tener un espíritu libre
para
afrontar lo que haga falta y donde haga falta.
Hemos
de salir iluminados, con la luz de Pascua;
nuestro
optimismo llegará a ser espíritu de esperanza.
Hemos
de alimentarnos del pan Resucitado;
engendrará
en nosotros el espíritu de amor,
el
único que cuenta.
No
nos interesa ser egoístas, sino justos.
No
queramos tener poder, sino ser serviciales.
No
aceptemos ninguna crítica que no sea constructiva.
La
experiencia de los demás sólo nos servirá
como
testimonio de lo que debemos hacer.
No
queremos que lleguen los días de Pascua y vivir como antes;
no
es justo.
Si
tengo miedo, no soy libre.
Si
estoy triste, es que no amo.
Si
no me comprometo, no soy de Cristo.
Amigos
de Pascua:
El
que buscamos ya no está aquí. ¡Ha resucitado!
Camina
delante de nosotros en el trabajo de cada día; uniendo a las familias y
velando por ellas.
Que
nuestra esperanza esté en Él,
Como
su Amor está en nosotros
El
Equipo de Redacción
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