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Colaboraciones:
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Después
de haber celebrado el dos mil aniversario del nacimiento de Jesucristo, los
Equipos de Nuestra Señora iniciamos este nuevo siglo con una gran
esperanza, pues la visión profética que tuvo el P.
Caffarel de considerar el matrimonio cristiano como un
camino de santidad se va haciendo realidad.
La Iglesia reconoce que el amor entre
los cónyuges es reflejo del amor de Dios. Cuidar ese amor, vivirlo y
manifestarlo a los demás es nuestra gran misión: ser esposos-testigos de
Dios vivo en el mundo contemporáneo.
Por eso quisiéramos que los Equipos de
Nuestra Señora comenzásemos esta andadura con una reflexión basada en un párrafo
del libro No temas recibir a María, tu esposa de nuestro fundador el
P. Henri Caffarel, que refleja la relación de amor que existe entre los
esposos María y José y Jesús.
«En la modesta vivienda (se refiere a
la casa de Nazaret donde vivía la Sagrada familia) se verifican los tres
movimientos del amor: el amor de entrega, el que da, que es el de María y José;
el amor de acogida, el que recibe, que es el de Jesús; el amor de quietud,
que es el intercambio de los dos precedentes y que es la intimidad de los tres
en la casa.»
El amor de entrega es el sentimiento de
los esposos entre si y para los demás. Es la ausencia de egoísmo, la
disponibilidad, la perseverancia, la ayuda desinteresada y confiada. Lo que
somos capaces de hacer los cónyuges para suprimir las barreras que nos
separan. Queremos dar tanto que logramos darnos en cuerpo y alma, el uno para
el otro y los dos para los hijos y para los demás.
La consecuencia del amor de entrega es
el amor de acogida. El fruto de la donación conyugal es recibido con ternura,
alegría y confianza por Jesús, porque es un amor vivido en plenitud y se
refleja hacia todo lo que nos rodea.
Estos dos amores confluyen en lo que el
R Caffarel llama el amor de quietud, que es sosiego, tranquilidad, descanso,
paz. Es el refugio personal donde tomar fuerza para un posterior desarrollo y
compromiso.
Podríamos iniciar el nuevo milenio
reflexionando sobre si estos tres amores nos pueden ayudar a hacer llegar a la
sociedad en que vivimos el lema que presidió el Encuentro Internacional de
los Equipos en Santiago de
Compostela:
«El matrimonio cristiano, imagen de Dios Trinitario.»
El
Equipo de Redacción
Las prioridades en el corazón del
movimiento
Queridos
amigos de todo el mundo:
En
el curso de cada Encuentro Internacional, que marca una etapa importante en la
vida de los
Equipos de Nuestra Señora y que es una fuente importante de inspiración y ánimo, se ofrece a los matrimonios una nueva orientación. Esta orientación propone las prioridades del Movimiento para los próximos años. Estas «prioridades», que se establecen una vez que se han considerado las realidades de la vida de la pareja y los signos de los tiempos actuales, se ofrecen a todos los miembros de los ENS como una orientación común.
El
esquema de esta nueva reflexión: «Ser matrimonio cristiano hoy en la
Iglesia y en el mundo» se confío a unos equipos de trabajo de cada R y de
cada SR para que decidieran las necesidades y los problemas de las parejas
cristianas en sus países. La riqueza de la información, que estos equipos de
trabajo proporcionaron, ha constituido una base importante para el
desarrollo de este proyecto y se os ofrecerá en tres etapas de reflexión:
La
persona humana... «Creado
imagen
de Dios» (Gn 1, 27)
La
persona humana ¿tiene que ser relacionada con Dios y con los Derechos
Humanos o con la Bienaventuranzas? Sea cual sea el punto de vista que se
tenga sobre este tema no hay que olvidar que cada "derecho" implica
una «responsabilidad». Independientemente de los criterios de la sociedad,
cada persona humana tiene su dignidad y su valor propios.
·
La pareja hoy... "No
es bueno
que
el hombre esté solo" (Gn
1,
27)
Vivimos una época en la que reina la confusión y en la que se
plantean asuntos que nos interpelan: ¿Es esencial que exista el matrimonio?
¿Qué es lo esencial en el matrimonio? ¿Cómo puede enriquecer la pareja
su relación mutua, tan importante y esencial, para el éxito del
matrimonio? ¿Cómo podemos ayudar a los demás a reconocer que la fidelidad
no es un valor «temporal» sino «para toda la vida»?
Lo que Dios ha unido que no lo separe
el hombre (Mt 5, 13).
·
La misión del matrimonio en la Iglesia y en el Mundo... «Sois
la sal de la tierra» (Mt 5, 13)
Hay
una nueva toma de conciencia de la responsabilidad de los matrimonios
cristianos: no sólo proclamar las verdades teológicas, sino la belleza del
matrimonio cristiano. La mayor parte de los matrimonios tienen éxito y la
mayor parte de las personas viven una vida de familia feliz durante toda su
vida. Por el contrario, hay pocos que tengan un sentido de la misión. Es, por
lo tanto, muy importante recordar con frecuencia a las pequeñas comunidades
que tienen la misión de dar testimonio a los demás con su vida conyugal y
con el soporte que aportan a sus miembros.
Es
esencial tomarse un tiempo para estudiar y reflexionar juntos. A pesar de los
conocimientos que el
mundo
nos aporta y de los progresos de la sociedad, es importante buscar la
comprensión de los misterios de Dios y de Su Amor hacia nosotros.
Los
Equipos de Nuestra Señora se dan cuenta de la importancia de este estudio y
de esta reflexión:
«Lo
mismo que no puede haber vida cristiana sin fe viva, tampoco puede haber fe
viva, activa, sin la reflexión y la meditación... Los matrimonios de un
equipo intentan, pues, profundizar sus conocimientos religiosos y conseguir,
con la ayuda del consiliario, que los otros miembros del equipo profundicen
también.» (Guía de los Equipos de
Nuestra Señora.)
El
intercambio de puntos de vista sobre el tema de estudio elegido es una
ocasión privilegiada para progresar en nuestro camino espiritual y para
formar nuestra conciencia personal. Esta nueva orientación tiene muchos
puntos para estimular el intercambio de ideas en pareja y en equipo.
Reflexionar en pareja es esencial y es la ocasión para cada esposo de poner en común su fragilidad, su fe, sus conocimientos y sus experiencias individuales. Llamados a seguir un camino particular hacia Dios, gracias a nuestra pertenencia a los ENS, buscamos una mayor comprensión de Dios y de su voluntad sobre nosotros, así como una vida cristiana individual y conyugal más auténtica. Lo que descubrimos es, incontestablemente, lo más importante para nosotros pero también hay que compartirlo con nuestro equipo con un espíritu de ayuda mutua.
En
esta pequeña comunidad, en la que cada uno tiene un grado diferente de vida
espiritual, nos esforzamos por ayudarnos. El punto de vista de cada uno,
por lo tanto, tiene que ser acogido y apreciado. Por nuestra forma de
«escuchar» tenemos que demostrar siempre que somos conscientes del hecho de
que Dios nos habla a través de los otros. ¿No nos sentimos sorprendidos
cuando «las joyas» de nuestra fe nos llegan por las pocas palabras del que
habla menos? Reflexionar juntos es un procedimiento esencial de
construcción, un procedimiento que nos dará la confianza necesaria para
hablar de nuestra fe y de compartirla con los demás.
Esta parte de la reunión aumenta en gran manera la vitalidad y el
crecimiento de nuestra fe y de nuestra vida de equipo. Sería lamentable no
darle la prioridad que merece. Una preparación insuficiente de la reunión,
o un mal control del desairo-lío de la participación, del intercambio de
ideas, haría que faltaran riquezas y gracias para el equipo.
¿No
nos llevaría un estudio serio y honesto de esta nueva orientación a definir
nuevas prioridades para nuestra vida? ¿Qué nuevas iniciativas van a nacer
del discernimiento personal y conyugal del proyecto de Dios sobre nosotros?
¿Vamos a decidirnos a dar testimonio de una manera más concreta de la
santidad del matrimonio y de los valores del Evangelio, donde quiera que nos
encontremos ya sea nuestro hogar o en otra parte?
En
el pasado mes de septiembre, en Santiago de Compostela, más de 7.000 miembros
de los ENS han dado de parte vuestra un testimonio muy
importante
y positivo del matrimonio cristiano. El Dr. Jack Dominan, uno de los
conferenciantes, les animó diciendo:
"Una organización como la vuestra tiene que ser consciente de que hacéis mucho más que desarrollar vuestra vida espiritual para vosotros mismos. Sois la avanzadilla de la Iglesia que intenta comprenderse a si misma, que se da cuenta de que el matrimonio está en el corazón de su vida y de la evangelización del mundo de hoy."
Tom
y Maureen HOBAN
Equipo
Responsable Internacional
CARTA
DEL PADRE CRISTÓBAL SÁRRIAS, S.J.
Vivir
la compasión
He
aquí una palabra que se cita en el primer tema de este año: COMPASIÓN. Una
palabra que nos hace pensar en la parábola de Jesús para que todos seamos
capaces de vivir con los otros con la actitud del Buen Samaritano ante el
hombre molido a golpes, despojado de todo por los bandidos, cuando descendía
hacia Jericó: lo vió, y
tuvo piedad de él (Lc
10, 27-37).
Y
nosotros queremos descubrir el sentido de la Palabra para cambiar el corazón,
y de este modo ser capaces de ver mejor, de comprender mejor, de compartir
mejor y avanzar humildemente en nuestro itinerario de parejas cristianas hoy
en la Iglesia y en el mundo. Una voluntad clara de fidelidad y de sintonía
ante el prójimo, en nuestros hogares, en nuestra comunidad cristiana, y en la
sociedad civil en la que vivimos.
La
palabra «compasión» nos evoca, quizá la reacción que experimentamos
como el Samaritano de la parábola, ante los problemas, las miserias y el sufrimiento ajenos. Ciertamente, esta actitud nos es exigida
por el solo hecho de querer ser coherentes con nuestro estilo de vida como
cristianos.
Pero
la palabra «compasión», en su sentido más intimo, significa mucho más.
Hay en su misma estructura lingüística un llamamiento a la búsqueda de la
armonía con los otros, en todos los campos y, al mismo tiempo, nos pide vivir
la tensión de una actitud que no solamente es puntual, de un momento o de un
encuentro ocasional. Nuestra fe nos invita a que no seamos héroes
intermitentes sino constantemente valientes.
Cuando
existe un verdadero amor en la pareja, hay siempre un deseo
quizás
a veces utópico- de identificación con el «otro», para saber no
solamente sufrir, sino gozar; no solamente llorar, sino sonreír; no solamente
angustiarse, sino soñar; hablar y escuchar... ser capaz de avanzar en la
vida, con un esfuerzo auténtico de buscar siempre el punto de encuentro
necesario para que se pueda avanzar a un mismo tiempo, a pesar de las
diferencias, las contradicciones y las dificultades de todo genero.
Es
cierto que esto puede parecer un cuadro demasiado bello para que llegue a ser
real, pero el evangelio se nos dio como un verdadero camino de vida, no como
una fantasía o un espejismo. Y el cristiano, tanto en el hogar como en la
iglesia y en mundo, es el testigo de lo posible, descrito por Cristo como
una realidad que se debe buscar y un mundo en cuya construcción hay que
colaborar.
La
«compasión» de que nos habla el tema sobre la persona humana hoy, debe
adquirirse a partir de nuestra capacidad de «vivir con los demás». No
podemos aceptar en absoluto la afirmación de que «el infierno son los
demás». Muy al contrario, si el mundo real en el que nos toca vivir en este momento histórico del comienzo de un milenio, parece
que nos invita con sus amenazas y sus contradicciones a un repliegue
conservador en nosotros mismos, nosotros debemos ser testigos del coraje de
ser capaces de ser «compasivos» con todos. Quizá tenemos miedo, pero no
es éste quien nos guía, sino la vocación de cristianos que tienen el deber
de transformar un mundo que tiene una apremiante de personas
hombres y mujeres-que sean capaces de abrir las esclusas de la
esperanza.
(Queridos
amigos, quizás es este el último mensaje que os envío como Consiliario del
EQUIPO RESPONSABLE INTERNACIONAL. Quisiera dirigiros, ante todo, una
palabra de agradecimiento por vuestros ejemplos de fidelidad y de amor en
vuestros matrimonios y en los equipos, y también lanzaros un llamamiento a
ser cada vez más hombres y mujeres de oración, de escucha de la Palabra,
de audaz y consciente compromiso en la iglesia y en el mundo, según el
espíritu de los EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA.
Cristóbal
Sarrias, s.j.
NOTICIAS
INTERNACIONALES
A continuación del Encuentro, tuvo lugar en Santiago de Compostela
una Sesión Internacional, que reunió más de doscientos participantes
-matrimonios y sacerdotes- llegados de todas las regiones del mundo. El
Equipo Responsable Internacional animó esta sesión. Fue un momento de gran
riqueza por los intercambios de ideas, por las oraciones, por las
celebraciones y por la amistad compartida más allá de las fronteras.
En
el transcurso de esta Sesión, todos los participantes pudieron reflexionar
sobre qué es la vocación y la misión de los ENS, en su mística y en su
riqueza. Estas Sesiones Internacionales, que tienen lugar cada seis años,
son el vivero de futuros responsables del Movimiento y la fuente de un
dinamismo renovado en todos los sectores y en todas las regiones del mundo.
5
El
Jubileo de las Familias
Organizado
por el Consejo Pontificio de la Familia, el Jubileo de las Familias se
realizó en dos tiempos: primero un congreso Teológico y Pastoral,
después. el tercer encuentro mundial del Santo Padre con las familias. El
tema de estos dos momentos fuertes del Jubileo ha sido «Los hijos primavera
de la familia y de la sociedad». Al alba de la salvación, se encuentra el
nacimiento de un Niño, nacimiento proclamado como la Noticia Feliz: «Os
anuncio una gran alegría, que será la de todo el pueblo: hoy os ha nacido un
Salvador, el Cristo Señor, en la ciudad de David» (Le 2, 10-II). Seguro
que el nacimiento del Salvador ha dado rienda suelta a esta gran alegría. Pero en Navidad se revela
el sentido pleno de todo nacimiento humano, en Navidad se cumple la alegría
que acompaña al nacimiento de todo niño. Es verdad que el nacimiento de un
niño supone la alegría de los padres, pero también es la alegría de toda
la Iglesia y de toda la sociedad, y es verdad, también, que en nuestra época
muchos niños, de diferentes lugares del mundo, sufren y se ven amenazados.
En
el transcurso de este Jubileo de las Familias hemos podido descubrir cómo
los niños son la primavera de la familia y de la sociedad.
Porque
son un don de vida y fruto del amor conyugal, los niños representan el
futuro del mundo. En el curso de este Jubileo hemos encontrado numerosos
matrimonios de los ENS. Los Equipos
estaban representados por Gérard y Marie-Christine de Roberty, responsables
del Equipo Internacional.
Congreso
y Jubileo del Laicado católico
"Testigos de Cristo para el nuevo milenio", éste era el tema del importante Congreso que ha tenido lugar en la celebración del Jubileo de los Laicos en presencia del Papa Juan Pablo II.
El
domingo 26 de diciembre, en el transcurso de su homilía, Juan Pablo II ha
lanzado este mensaje:
«Con la llegada del nuevo milenio, ha sonado la hora de los laicos». Durante la celebración, el Papa ha animado, en primer lugar, a releer los documentos del Concilio Vaticano II que han ayudado «a tantos laicos, hombres y mujeres, a comprender mejor su vocación cristiana, que por su misma naturaleza es una vocación de apostolado».
Para
subrayar la importancia de este redescubrimiento, el Papa ha entregado los
documentos del Concilio a 10 representantes laicos llegados de diferentes
países del mundo. Nos exhortó a ser testigos de la transmisión a las
nuevas generaciones de la riqueza de sus compromisos.
En el transcurso del Congreso hemos podido hacer el balance de un siglo y trazar las líneas de una nueva fase histórica: «desafío para un testimonio cristiano».
Las
diferentes conferencias han versado, de forma especial, sobre el bautismo,
fuente «de la identidad de los fieles de Cristo»; a continuación hemos
buscado «la manera de ser testigos de la nueva vida», pues «los cristianos
son para este mundo lo que el alma para el cuerpo».
No
podemos ser testigos de Cristo y apóstoles en el mundo sin una formación,
este es el precio de la madurez humana y cristiana, a la que estamos llamados,
en tanto que laicos cristianos.
El
Congreso terminó con la apertura al Tercer Milenio. ¿Qué laicos están
llamados para la misión de evangelizar el mundo?
En
el curso del Congreso, en el que participaban los responsables de todas las
Asociaciones y Movimientos Internacionales llegados de 1 59 países, hemos
podido vivir en la oración y la
celebración, tiempos de encuentro y ver muy de cerca la universalidad de la
Iglesia.
Lo que permanecerá grabado para siempre, es la llamada urgente a la misión evangelizadora que se ha dirigido al conjunto de laicos y, prioritariamente, a nosotros miembros de los Equipos de Nuestra Señora. 5
Gérard
y Marie-Christine de Roberty
Responsables
del Equipo Internacional
Duante
nuestros desplazamientos en el curso de este trimestre, hemos podido
encontrarnos con numerosos Responsables Intemacionales y, también, con el
Cardenal López Trujillo, Presidente del Consejo Pontificio para la
Familia; con el Cardenal Stafford, Presidente del Consejo Pontificio para
los laicos y con sus colaboradores más cercanos.
Desde hace varios años, el Movimiento de los Equipos de Nuestra
Señora se ha preocupado de entablar relaciones de amistad con otros
Movimientos familiares o conyugales. El Congreso del Apostolado de los
Laicos ha sido la ocasión de un encuentro fraterno con Chiara Lubich,
fundadora de los Focolan y con los responsables del Movimiento Familiar
«Familia Nueva», a los que tuvimos la alegría de conocer durante nuestro
Encuentro de Santiago de Compostela.
Con esta ocasión, hemos decidido continuar juntos este camino de comunión y de fraternidad entre nuestros dos movimientos, así como con los demás Movimientos que viven una espiritualidad cercana a la nuestra. Este será el objeto de un encuentro, que tendrá lugar a finales de enero, en el Vaticano, para los responsables de estas asociaciones.
En
este curso en el que finaliza el periodo de cuatro años, de
responsabilidad, lo que sale de nuestros corazones es la gratitud, el
agradecimiento por todo lo que para nosotros dos ha supuesto vivir las
consecuencias de la aceptación a la llamada que el Señor nos hizo a un
mayor amor.
Queremos en primer lugar dar gracias a Dios Padre porque nos quiere desde y para siempre, dándonos toda clase de oportunidades para que, si queremos, podamos ser felices, contando con nosotros para que colaboremos en sus planes, pero sin forzar nuestra libertad.
"Dios
devuelve el ciento por uno, ya en esta
vida."
Gracias
a Dios Hijo que es nuestro ejemplo a través del Evangelio de cómo hay que
servir; nuestro maestro que nos enseña a conocer al Padre y al prójimo.
Gracias al Espíritu Santo que actúa a través nuestro; que pone la palabra en nuestras bocas y en el bolígrafo, recordar Jr 1,9. Que nos alienta en todo momento iluminando nuestra actividad. Que puso en nuestro camino a los ENS con toda la riqueza que tienen dentro aunque aprovechemos un pequeño porcentaje.
Gracias
a Maria que accedió, a los pies de la cruz, a ser nuestra madre e intercede
constantemente por nosotros, siendo ejemplo de confianza en Dios y de
sencillez.
Han
sido muchísimos los matrimonios y consiliarios que hemos conocido en los
E.N.S. durante los quince años pasados y a todos os queremos, pero hay
algunos especiales, por haber sido los ejemplos a quienes imitar; los que
nos han servido de estimulo, como son nuestros pilotos, que por
circunstancias también nos dieron las Jornadas de Primer y Segundo Grado.
Seguramente ellos fueron los causantes de que no nos quedáramos encerrados en
nuestro equipo y saliéramos a conocer el movimiento. Quién no lo haga se
pierde un tanto por ciento muy alto de la riqueza que encierran los ENS.
No
pueden faltar, ni mucho menos, en el capitulo de agradecimientos, los
componentes de nuestro equipo, que
nos han dado su ayuda, ánimo y amistad constante durante estos años. Por
darnos, hasta dos ahijados nos han dado.
Dios
participa en nuestro matrimonio si le damos oportunidad
Diferentes
Responsables Regionales nos dieron su confianza para realizar diferentes
tareas dentro de los equipos de la región, con lo cual tuvimos la oportunidad
de conocer a muchos matrimonios que pasaron por casa al incorporarse a los
ENS. ¡Qué satisfacción cuando habiendo transcurrido unos años, nos
siguen dando las gracias por haberles integrado en los equipos!. Cómo si
hubiéramos sido nosotros.
Y
no digamos nada de los equipos que pilotamos. Sin lugar a dudas es la tarea
más gratificante dentro de los equipos. Se ven los progresos inmediatamente.
Lo único malo fue tenerles que dejar al finalizar. También les damos las
gracias porque de ellos aprendimos y por el aguante de los consiliarios.
Dios
se sirve del hombre, a pesar de nuestra debilidad; no hacerlas cosas por sí mismo.
Ya en nuestra tarea de regionales, reconocemos y agradecemos la inmensa ayuda que hemos recibido de los matrimonios y consiliario que han compuesto el equipo de región. Está clarísimo que sin su generosa colaboración no habríamos conseguido hacer nada, pero el Espíritu Santo que debe ser muy interesado, los empuja y anima.
Nos
da mucho gusto cuando todos los integrantes de los equipos de la región
centro nos agradecéis esto, aquello o lo de más allá, somos humanos. Sois
muy generosos y nos anima mucho para seguir en la brecha.
¡Qué
bendición también los tres fines de semana al año en que nos encerramos con
el equipo súper regional! Son otras oportunidades de convivir con gente de
la buena. Son vivencias insuperables, únicas. ¡ Ojalá pudieran ser más!
En ellas hacemos oración, planificamos actividades y compartimos
experiencias.
Así
pues, veis que son muchísimas las personas a las que estamos agradecidos,
pero hay dos que hemos dejado para el final y son los únicos de los que
decimos sus nombres: José Antonio y Pichu, nuestros hijos. Seguramente
ellos han sido los más generosos y agradecidos con nosotros. Siempre han
aceptado la forma en que hemos distribuido nuestro tiempo y nos han animado
a seguir por el camino que hace años nos trazamos.
Somos
más persona en tanto en cuanto somos queridos. Seamos generosos en el
querer y en el agradecer.
En
un segundo plano quedan la familia más amplia y los amigos, que siempre han
admitido nuestras ausencias de buen grado, porque estábamos con «los
hombres buenos», que es como conocen a los ENS, sin celos de ninguna clase.
Con
todo lo escrito hasta ahora, queremos animaros a que creáis fuertemente lo
siguiente:
·
Dios devuelve el ciento por uno, ya en esta vida.
·
Dios participa en nuestro matrimonio si le damos oportunidad.
·
Dios se sirve del hombre, a pesar de nuestra debilidad; no hace las
cosas por si mismo.
·
Somos más persona en tanto en cuanto somos queridos. Seamos generosos
en el querer y en el agradecer. E]
Mª
Teresa y José Antonio Pérez del Camino
Responsables
Región Centro
La
Región Centro cubre las Comunidades Autónomas de Castilla-La Mancha y
Madrid, aunque desgraciadamente sólo hay equipos en las provincias de
Toledo, Ciudad Real y Madrid.
Está dividida en ocho sectores, tres de ellos rurales y los otros cinco en Madrid capital y alrededores. Consta de un total de 83 equipos, con 441 hogares y 65 consiliarios.
Tenemos
la fortuna de, por nuestra situación geográfica, acoger con frecuencia
acontecimientos que afectan a toda la Súper Región, como pueden ser las
Jornadas de Formación de 2.0
Grado o de Cuadros, las
inauguraciones de curso en Cristo Rey (Majadahonda), a las que acuden todos
los responsables de sector de España, o las reuniones del equiPO Super
Regional.
Los cinco sectores de Madrid y alrededores no están divididos geográficamente, puesto que la responsabilidad de Difusión y Pilotaje es común para todos ellos y los equipos empiezan a pilotarse según se apuntan los matrimonios, vivan donde vivan. Estos sectores, reorganizados al comenzar el curso 97/98, en lugar de por un número o letra, tie nen por distintivo una advocación de la Virgen, Fátima, Lourdes, Macarena, Pilar y Rocio
EQUIPO
HOGARES CONSILIARIOS
RESPONSABLES
FÁTIMA
10
55
9
Almudena y Javier Franco
LOURDES
II
58
8
Toni y Patxi Zarandieta
MACARENA
II
57
l o
Angelines y Mariano García
PILAR
10
52
8
Carmen y Javier
Delage
ROCÍO
10
51
9
Carmen y Eduardo Pineda
Entrando
en la provincia de Toledo, pero a tan sólo 35 Km. de Madrid, encontramos
la población de Illescas, convertida en los últimos años en ciudad
dormitorio, aunque tiene su propia industria, con una población de unas siete
mil personas. Se dice que, debido a la fuerte presencia de los equipos, es
donde son destinados los sacerdotes recién ordenados de la diócesis de
Toledo, para que culminen su formación integrándose unos años en los ENS.
A pesar de su proximidad a Madrid, la noticia de la existencia de los equipos
llegó de Extremadura. Este sector se compone de 17 equipos formados por 91
hogares y II consiliarios, ubicados geográficamente de la siguiente manera:
Illescas 12, Ocaña 1, Santa Cruz de la Zarza 2, Numancia de la Sagra 1
y Corral de Almaguer 1. Los responsables de este sector son Pilar García y
Enrique González.
El
sector de Herencia, en el noreste de la provincia de Ciudad Real, empezó su
andadura en el año 1975. Zona manchega por excelencia, por donde paseó D.
Quijote entre campos de cereal, comiendo queso y bebiendo vino. Está
formado por 10 equipos, con 57 hogares y 7 consiliarios. Sus responsables son
Josefa Villarreal y Juan José Portillo. Han abierto brecha con sendos equipos
en Pedro Muñoz y Alcázar de San Juan.
Siguiendo hacia el sur, los ENS encontraron una calurosa acogida en la ciudad de Almagro, llena de arte en sus plazas, calles y teatros. También célebre por sus encajes y berenjenas. El sector se compone de 4 equipos, con 20 hogares y 3 consiliarios, siendo sus responsables Nieves Guzmán y Rafael Peñalta.
(Jornadas
de segundo grado)
«Id
también vosotros a mi viña»
Cuando tenía en torno a los dieciséis años, tuve la experiencia inolvidable del encuentro con Dios, a través de una «comunidad de base», en Castellón. Se basaba en la primera experiencia de Iglesia, descrita en Hch 2.42, 47. Queríamos ser y vivir como aquellos primeros discípulos, pero nos quedamos lejos.. Aunque haya sido por unas pocas horas, más de veinticinco años después, mi mujer y yo hemos disfrutado de un ambiente, una hermandad y un espíritu que imaginamos similar al que debió vivirse entre aquelíos que tenían «un solo corazón y una sola alma».
La experiencia matrimonial de compromiso con el movimiento y con la Iglesia, se puso en común desde el principio con la naturalidad, profundidad y rapidez que nos es habitual en los ENS, a pesar de que procediamos de todas las Regiones, no nos conocíamos y había matrimonios de todas las edades.
Tuvimos
reuniones en equipos, formados por matrimonios y consiliarios de diferentes
Regiones, lo que nos recordó que el mismo día, el nuestro, el Vinarós-2, se
estaba reuniendo a casi 500 Km. de distancia y pensamos en la riqueza que
estábamos recibiendo en esos instantes y de la que también les somos
deudores, así que, en el descanso nocturno no pudimos resistir la
tentación de llamar y contarles algo de lo que estábamos viviendo.
Las
aportaciones fueron abundantes y variadas, y nos sirvieron no sólo para
enriquecer ideas, sino para comprender mejor nuestro Movimiento y para crear
lazos de cariño y admiración para con quienes teníamos el placer de
compartir esos momentos.
Comenzábamos
con una oración y una reflexión y pasábamos al tema de estudio, en armonía
con las charlas impartidas y preparadas con sensibilidad y cariño por
parte de los responsables Juan y Man Carmen Ruiz-Villafranca, junto con don
Rafael Carbonelí, su consiliario, que nos aportaron
su amplia experiencia matrimonial cristiana, unida a las vivencias de
Santiago, que fueron muy provechosas y ricas.
Tras
estas reuniones seguían las puestas en común, en que todos los Equipos, a
través de sus secretarios, resumíamos lo tratado, comunicándolo en la
reunión para enriquecimiento de todos los asistentes y confección de los
resúmenes.
Tuvimos un tiempo amplio para vivir gozosamente «la sentada». buscando el verdadero rostro de nuestro cónyuge y dejando de lado la falsa «Imagen», que a menudo nos hacemos, convencidos de que conocemos bien su interior, cuando en realidad «nos hemos quedado a las puertas de su misterio». ¡Qué hermoso fue buscar juntos aquello que haría feliz al otro! ¡Qué hermoso hacerlo ante la presencia del Señor! ¡Y qué oportunidad poder transmitir después, desde nuestra responsabilidad, todo lo vivido! «La vida la recibimos muriendo y es para comunicarla mutuamente.»
La oración matinal y la nocturna fueron momentos gozosos, que culminaron con la Eucaristía del domingo, intensamente vivida por todos, en una expresión de armonía y amor fraterno, que dudo mucho se pueda expresar a través de las letras o las palabras. ¡Ojalá todos pudierais haber estado allí, en comunión, cantando aquella salve rociera! ¡Oléeeeee... Olé!
Celebramos
también una fiesta improvisada la noche del sábado, que recordaremos mucho
tiempo por las diversas participaciones y el ingenio demostrado, pero sobre
todo por su jovialidad y cariño.
En
resumen, que nuestra responsabilidad la vivimos allí, en Madrid, mucho más
como una riqueza recibida que como un esfuerzo realizado. Volvimos como
pareja más «En Amor-a-Dos» y también más «En Amor-a-Dios»]
Cristina
y Manuel Adelí-Aledón
Los ENS en los Organismos de la
Conferencia
Episcopal
Desde hace un año venimos representando a los Responsables Supraregionales de los ENS en el Foro de Laicos y en las Jornadas de Pastoral Familiar, que convoca anualmente la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española.
A continuación pretendemos informaros sucintamente de ambos temas por entender que son, o pueden ser, de interés para muchos de vosotros.
EL
FORO DE LAICOS
Una de las respuestas de la potenciación de
la misión de los laicos de la Iglesia1 ha sido la transformación del Consejo General de Laicos,
órgano meramente asesor de la jerarquía eclesiástica, en el Foro de Laicos,
transformación que tuvo lugar en 1992. En la asamblea constituyente del
Foro se integraron 33 movimientos y asociaciones laicales de ámbito
nacional. Hoy son 52 más las que están en proceso de incorporación.
Los
estatutos del Foro definen la identidad y misión de éste como «cauce de
encuentro, comunicación y diálogo, a fin de animar la comunicación de
asociaciones y movimientos a una más eficaz colaboración en sus
actividades e impulsar la corresponsabilidad de los laicos en la vida y
misión de la Iglesia en la sociedad». También pretende llegar a ser «un
cauce de representación y diálogo de miembros del Foro con la Iglesia y la
sociedad».
Está
constituido por un presidente, una comisión permanente (en la que tienen
representación equilibrada los diversos sectores de apostolado) y un
consiliario que es a su vez 4irector del secretariado del Foro. También un
obispo, actualmente el de Guadix-Baza,
es responsable del Foro de Laicos.
Entre
las actividades del Foro están las convocatorias que anualmente hace a
todos sus miembros. Son: una jornada de reflexión y estudio y una asamblea
general ordinaria.
La
ponencia correspondiente al año 2000, "La comunión eclesial en los
movimientos y asociaciones de la Iglesia", ponencia expuesta por el
Vicerrector de la Universidad Pontificia de Salamanca, constituyó una
profunda reflexión sobre los elementos que deben unir en comunión a todas
las asociaciones de laicos, respetando la distinta naturaleza y carisma de
las diversas asociaciones laicales existentes.
Esta
ponencia ha sido publicada y está disponible en la secretaría de los ENS.
En la VIII Asamblea General Ordinaria celebrada en noviembre del año
2000, se ha procedido a la renovación de presidente, vicepresidente,
secretario y algunos miembros de la comisión permanente. También hay que
destacar la celebración este año en España (Alcalá de Henares) del Foro
Europeo de Laicos, creado en 1970 con el fin principal de conseguir una
sociedad más justa y solidaria a través de encuentros y diálogos entre
pueblos de Europa. Está integrado actualmente por los foros de laicos
nacionales de 21 países europeos y convoca asamblea general ordinaria cada
2 años.
JORNADAS
DE PASTORAL FAMILIAR
Las XIX Jornadas de Pastoral Familiar, celebradas en noviembre del año 2000, se abrieron con dos ponencias relativas a «educar para el amor y el matrimonio en la familia». En ellas se destacó la importancia de:
la
capacitación personal para amar, capacitación que nace de la armonía entre
los niveles corporal, afectivo y espiritual de la persona; el
amor conyugal como el primer reflejo de amor que tienen nuestros hijos, ya que
es en su seno donde tiene lugar su primera experiencia de amor.
Ambas
reflexiones van, en nuestra opinión, en la línea de los temas de estudio que
en la Carta de los ENS se nos ha propuesto para trabajar estos años: ser
persona, ser pareja.
Seguidamente
se celebró una asamblea de los movimientos y asociaciones presentes presidida
por monseñor Juan A. Reig, responsable de la subcomisión con el objetivo de
relanzar la UFE (Unión Familiar
Española). La UFE. creada en 1993, es una asociación canónica
pública constituida por presidentes o representantes de entidades
católicas con el fin de defender, promocionar y difundir los valores
católicos del matrimonio y la familia. A tal objeto la UFE pretende
colaborar con todas las instituciones eclesiales y civiles, comprometidas en
la defensa de los valores previamente indicados.
Hay que mencionar que la Santa Sede publicó a principios de los años 80 la «Carta de los Derechos de la Familia». Este documento tiene la finalidad de presentar a todas las personas, instituciones y autoridades interesadas en la visión de la familia en el mundo de hoy, la visión cristiana de los derechos fundamentales inherente a esta sociedad natural y universal que es la familia.
Conchita
y Antonio Rodríguez-Carmona
1
Hasta el Concilio Vaticano II el sujeto de la misión de la Iglesia se
comprendía desde el Sacramento del Orden, por lo que los laicos podían
participar en la misión en la medida en que fuesen hechos partícipes. El
concepto de Pueblo de Dios, introducido por el Vaticano II, situó al Bautismo
como fundamento de la Iglesia, por lo que todo miembro de ella se entiende
participe de la misión.
RELACIONES
DE PAREJA
Hace
ya seis años, nos reunimos por primera vez un grupo de matrimonios en esta
circunstancia, para intentar ahondar en el porqué estas situaciones se llevan
tan en silencio, el dolor que suponen y el gran desconocimiento e
incomprensión que rodean a este hecho.
El
tiempo ha pasado, pero las estadísticas nos siguen hablando de un gran
número de parejas estériles que un momento determinado de su vida deben
afrontar y asumir su condición.
Hace
pocas semanas nos volvimos a encontrar. Éramos cinco de aquellas parejas
del 94. Pero no fuimos 10, sino 18 personas... Algunos tuvieron al fin el
hijo tan deseado. Otros adoptaron, no uno, sino varios hijos. Y otros,
también fecundos, dedicaron este tiempo a estar disponibles a otras parejas
en su misma situación. Otros siguen buscando.
Todo esto, que parece el final feliz de aquellos encuentros que empezaron hace años, nos anima a reflexionar de nuevo.
La
vida nos lleva a veces por caminos difíciles y la vida de pareja encuentra
uno de los más duros cuando se descubre el hecho de la infertilidad. El deseo
del hijo, con todo lo que conlleva, puede llegar a nublarlo todo.
Es difícil, en ese momento, pararse y volver a encontrar el sentido. El sentido del amor que nos unió como hombre y mujer, el sentido del matrimonio en sí mismo. Los hijos no como derecho, sino como regalo de Dios, como don. Las infinitas posibilidades de amor, entrega, disponibilidad, generosidad, lucha y sacrificio que tiene la persona humana, la pareja. Las infinitas dudas sobre el porqué y la búsqueda del para qué.
Si
buscamos el sentido y dejamos que Dios actúe. Si nos ponemos en sus manos
y no dejamos de buscar, pasan cosas grandes y pequeñas, hermosas y
verdaderas.
Como
esas 18 personas que nos reunimos hace unas semanas. Como esos 8 niños a
los que queremos dar vida. Como poder contar con alegría cuál ha sido
nuestro dolor. Como encontrarnos de nuevo ante Él, cada persona, cada pareja,
cada familia, para darle gracias. A Él y también a quien nos ayudó a ver el
camino. Y seguir andando.
Fernando
y Nelia
Valencia
88
-La
capital de Filipinas es Manila.
-Te
equivocas, es Toquio.
-Que
no, Toquio es la capital de Japón.
-Siempre
quieres tener la razón, eres un dogmático.
-María
fue virgen.
-Anda
ya, atrasado. No estás al día.
-¿Tu
eres creyente? Pues la virginidad de María es un dogma.
-Es
que yo soy creyente, pero no un dogmático.
Decididamente
las palabras «dogma» y «dogmático» no gozan hoy de mucha popularidad.
En una sociedad plural y de necesaria convivencia, se evita lo que parezca
fundamentalismo y se 0pta por fórmulas de tolerancia y respeto a las
opiniones y creencias ajenas. Aunque supone que se tienen opiniones y
creencias propias. El respeto a otros no supone la permanente indefinición
propia.
Cada
cual es libre para creer o no creer. Ya no encierran a uno ni lo condenan a la
hoguera por sus creencias. En esta sociedad libre y democrática
se respetan las opiniones y creencias
de cada uno. Uno puede opinar que la capital de Filipinas es Toquio, y creer
que María no fue virgen o que Dios no existe. Las opiniones y creencias
pueden ser diversas, pero la realidad sólo es una. Discutiremos si Toquio se escribe así o si se escribe Tokio. Tncluso
podemos discutir si está en
Oriente o en Occidente; a oriente de Europa, sí, a occidente de América
también. Pero la realidad de que es la
capital del Japón y no la de Filipinas, eso no cambia. Y ahí no hay vuelta de hoja, aunque a uno le llamen dogmático
por decirlo.
Claro
que en este caso es fácil comprobarlo y salir de dudas. En temas
de fe, no cabe ese tipo de comprobación, la fe es precisamente creer lo que
no se ve, lo que nos supera, lo
no comprobable. Aquel que dice sólo creer lo que comprueba, no cree,
verifica.
Sólo
que hay realidades que por sí mismas no son verificables, no al menos por los
métodos científicos. A una persona allegada que te dice que es tu amigo,
puedes creerla o no creerla, tener elementos para creer que sí y tenerlos
para dudar; pero nadie, sino tú mismo, acabará creyendo o dudando de esa
amistad. Desde la duda sistemática nunca llegarás a la certeza absoluta y,
por tanto, a tener un amigo. Pero
podrías llegar tal vez a la profunda convicción de que en la vida es
necesario creer en algo o en alguien para que ésta tenga algún sentido. Y
esa creencia, desde la propia inevitable subjetividad,
siempre entraña un riesgo, riesgo que tú verás si vale la pena correr. Y es
que las realidades más
profundas del hombre siempre suelen ser cuestión de fe y de creencia.
Nuestra
fe cristiana consiste en la
aceptación como realidad de una revelación de Dios a través de la
Historia, que culmina en una persona llamada Jesús de Nazaret, el cual se
afirmó a sí mismo Hijo de Dios, con la única credibilidad de su persona, de
sus palabras y de sus hechos. El nos reveló un Dios comunitario, único en
tres personas, predicó una doctrina y un modo de ser humanos, eligió a
doce compañeros, que dieron testimonio de lo que vieron y oyeron, y que
predicaron la salvación de Dios por medio de ese Jesús muerto y
resucitado. Cosas todas muy difíciles de creer.
Ellos,
junto con los que creyeron, formaron la Iglesia, la cual como institución
recogió cuidadosamente el testimonio de estos primeros predicadores,
lo puso por escrito y lo custodió celosamente para que no fuera cambiado o
tergiversado. Cuando en algún punto surgían mal interpretaciones,
se reunían los sucesores de los apóstoles para debatir, precisar y definir
el punto controvertido. Así se formó el llamado Credo, o conjunto de
verdades fundamentales que constituyen el núcleo de la fe cristiana. Estos
son los grandes dogmas, intrínsecamente relacionados entre sí, que
permanecen inalterados e inalterables a través de una tradición interrumpida
y de un magisterio fiel a esa tradición. Estamos hablando de casi dos mil
años de tradición idéntica a si misma en los aspectos esenciales, con dos
garantías: los mismos escritos originales y la continuidad de una misma
interpretación.
No
todo quedó explicitado en el Credo, pero sí lo fundamental. Uno no puede
considerarse cristiano sin aceptar la totalidad del Credo. No puedes elegir y
descartar como quien selecciona en un bazar: esto tomo, esto dejo. Es como una
cadena en la que todos los eslabones están unidos y relacionados. Si rompes
un eslabón, rompes la cadena, dejas presuntuosamente de lado lo que
millones de personas, algunas mucho más inteligentes, instruidas, buenas y
creyentes que tú mantuvieron con fidelidad, no pocas al precio de su
vida. Eso, al menos, merece una humildad de nuestra parte al acercarnos a los
contenidos de fe y un respeto a los muchos que han creído y creen en ellos.
El
Credo expresa concisamente lo fundamental. Pero la tradición en torno a ese
Credo es mucho más rica. Ello permite, y de hecho ha permitido, explicitar
algunos aspectos, implícitos en el Credo y en la Tradición, que se han
formulado como dogmas o parte del Dogma total. No son nuevos porque antes no
existían y ahora existen sin más. Son nuevos porque han sido en un momento dado declarados en la Iglesia como parte
inseparable del Dogma y porque vienen a completar, sin modificarlo, el
contenido y la comprensión del propio Credo. La Iglesia no define por
capricho o por afán de acumular nuevos dogmas, sino porque ve la necesidad de
clarificar ciertos aspectos no definidos de lo que siempre ha creído.
Finalmente, los contenidos de nuestra fe, aunque los mismos, no son estáticos, sino dinámicos y vitales. Tienen una incidencia profunda en nuestra vida. No consisten en meros conceptos teóricos que hay que creer (el mal a veces está en creer conceptos en vez de vivir realidades), sino que aquello que creemos nos compromete a fondo. Si Cristo es Hijo de Dios, si vivió, murió y resucitó, si envió a su Espíritu, que es también el del Padre, para asistirnos, si nos enseñó una doctrina dc vida que Él mismo encarnó en su persona hasta la muerte y nos dijo que, aparte de creer en Él, intentemos hacer lo mismo con su ayuda todo ello nos interpela constantemente y cuestiona cada actitud, cada circunstancia, cada momento de nuestra existencia. El hombre bueno vive de fe. Ante el triunfo o la derrota ante el éxito o el fracaso, ante la salud o la enfermedad, ante el bienestar o el sufrimiento, ante la vida o muerte, nuestra fe tiene una palabra que decirnos, no un razonamiento una demostración. Dios se revela, se muestra, no precisamente a los que saben mucho, sino a los sencillos aunque sean también muy sabios entendidos.
Juan
Costa, 5
Valencia
Retos del cristianismo en el mundo de
hoy
1.a
PARTE
INTRODUCCIÓN
Los primeros cristianos tuvieron que confrontar sus creencias y cosmovisión con las que presentaba el mundo griego. En diálogo con la cultura pagana, tomaron y utilizaron cuanto fuera congruente con el Evangelio y denunciaron y rechazaron ¡O que fuere contrario. Del mismo modo, también nosotros hoy tenemos que mirar a las coordenadas de nuestra cultura (reduciéndonos a la occidental) por ver con qué panorama cultural se encuentra hoy la religión cristiana, con quien tiene que dialogar. De lo contrario, se puede dar la posibilidad de repliegue en posiciones doctrinalmente «seguras» pero dando la espalda al mundo e impidiendo la evangelización. Por tanto, iniciaremos nuestro análisis zambulléndonos en lo que da de sí nuestro momento cultural, y en qué sentido suponen un reto para el cristianismo. Desde su análisis podremos, en segundo término, apuntar cuál pudiera ser la postura cristiana.
A) ANÁLISIS
DE LA SITUACIÓN CULTURAl,
ÉTICA Y SOCIAL EN EL COMIENZO DEL SIGLO XXL. RETOS AL CRISTIANISMO
1. Coordenadas CULTURALES de la cultura
occidental al comienzo del tercer milenio
Para iniciar nuestro análisis recojamos, en primer lugar, una de las
aportaciones de la llamada f¡losofta posmoderna, no en cuanto propuesta sino
en cuanto descripción y diagnóstico de cómo es la cultura de nuestro
tiempo. Y comienzan muchos señalando que lo propio de la cultura posmoderna
es la ausencia de cosmovisiones últimas, de sistemas de creencias que
expliquen la realidad y prienten la acción. Veamos minuciosamente lo que
significa esto.
a)Ausencia de cosmovisiones últimas. Sin duda, el primer reto del cristianismo en el nuevo siglo es el hecho de que las personas de la sociedad actual carecen en su mayor parte de ideologías, de una cosmovisión religiosa, de sistema moral trascendente. El primer reto, por tanto, es este «desencantamiento» de lo real, que no afecta sólo a lo cristiano sino a lo religioso en general. En esta situación, lo que falta es el asidero de unas creencias trascendentes que marquen un horizonte global para sus vidas. Pero, además, esto implica que, en gran medida, carezcan de capacidad critica ante las propuestas y reclamos del ambiente (porque no tienen valores y modelos con qué confrontar lo que se les propone).
Resultados:
· Relativismo: todo vale, todo es posible, todo es cambiable, todo es relativo. No hay verdades últimas. Al final será la conveniencia del más fuerte (comercialmente, políticamente, industrialmente, afectivamente) el que imponga sus criterios.
· Frivolidad y vulgaridad: según lo anterior, todo es fragmentario, inconsistente, y se acepta todo acríticamente. Nada es para siempre. Ni el matrimonio, ni el amor, ni las costumbres, son duraderos. Se marcha con la corriente, con la moda, nada se pondera desde uno mismo. Se vive estéticamente.
· Escepticismo: ya no se cree en nada. Se está de vuelta cuando aún no se ha ido.
· Secularizaclón: si Dios existe, no importa. El hombre vive al margen de lo religioso. La mayor parte de los que se tienen por creyentes han reducido su religiosidad a mero ritualismo. Esto deshumaniza y esteriliza al creyente y es motivo de burla por el no creyente.
·
Heteronomía moral creyendo la persona ser aut6noma: la persona heterónoma e inmadura es aquella que se deja
conducir o guiar en su actuación y decisiones, sin someterlas a su
propio juicio o discernimiento:
-Por
sus impulsos, por su capricho, por sus sentimientos o ideas preconcebidas
(en este caso hablamos de sentimentalismo).
-Por
las normas y valores recibidos por la autoridad de otros (amigos, medios de
comunicación, familia).
-Por
la tradición cultural a la que se pertenece sin someterla a la crítica
personal.
-Por la mentalidad dominante en la sociedad (que impone unos gustos, actividades, trabajos, valores). Así, dócil a los reclamos del mercado, a las necesidades terciarias.
b) Pero esta falta de ideas y creencias totailzantes no supone una ausencia total de algún dpo de creencias. Desde la increencia racional se abre paso a la credulidad espiritualista. Surge todo un universo de ofertas pararreligiosas, creencias, ritos y experiencias a gusto del consumidor que ni comprometen, ni liberan, ni transforman, pero sirven para «sentirse bien con uno mismo». Estas nuevas formas son otros de los retos más graves con los que se enfrenta el cristianismo (que, en suma, son semejantes a las idolatrías con las que se enfrentó el primer cristianismo). En este enorme panteón todo es subjetivo, sentimental e intercambiable. Todos están arrodillados ante algún nuevo dios: el propio cuerpo o el de Claudia Schiffer, la Naturaleza, Figo o Mauro Silva, DiCaprio, el equipo campeón de liga, la propia cuenta bancaria o el éxito profesional. Destacamos ahora varias nuevas creencias:
· Formas pararreliglosas:' en todo este contexto que estamos analizando, surgen sorpresivamente unas formas pararreligiosas que, sin duda, tratan de responder a nuevas necesidades espirituales. Estas nuevas «microrreligiones» comparten, según Carlos Díaz, unos caracteres comunes: politeísmo, privaticidad de lo religioso (aunque se viva masificadamente), narcisismo, hedonismo, rechazo de toda forma de culpabilidad, ausencia de dimensión profética, sincretismo y gurucracia.2 El mismo Carlos Díaz da cuenta de manera crítica, no exenta de su acostumbrado humor, de las »posrreligiosidades» naturistas,3 en las que se deifica la naturaleza y la ecología se estatuye como nuevo corpus dogmático. Trata también de las posrreligiosidades fantásticas y sincréticas (como la NEW AGE).4 Igualmente podríamos hablar de otras nuevas religiones cotidianas, como el trabajo, la música pop y rock e, incluso, el sistema económico neo-liberal. Pero por nuestra parte queremos profundizar en dos de las más cotidianas: la futbolatría y la somatolatría.
·
Futbolatría: sin duda a alguno le parecerá exagerada esta
categorización pero, ¿no parecen los estadios de fútbol grandes templos
donde se reúnen los correligionarios
para celebrar sus oficios lúdicos (habitualmente sabatinos o
dominicales)? ¿No son los futbolistas idolatrados como dioses olímpicos?
¿No existen guerras de religión contra los infieles seguidores del otro
equipo? ¿No aparecen integristas como los Ultras? ¿No supone ganar la liga
una gran fiesta anual e incluso un auténtico jubileo?
No sería arriesgado aventurar que si un supuesto antropólogo cultural de otra galaxia se acercase al mundo futbolístico desde fuera para hacer un trabajo de campo, bien podría describir el conjunto de fenómenos antementados como una forma de religiosidad muy popular. Y, en efecto, el fútbol supone una salida de lo cotidiano, un tiempo fuerte (ahora entre ligas, copas y recopas, casi diario) en el que se hace patente la fe en un club y en sus colores, y que se cultiva media